SALMOS-Capítulos 23-30

jesus christ, pastor, sheep-4958860.jpg

Salmo 23: 1-6 “Jehová es mi pastor; nada me faltará. 2 En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.3 Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. 4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. 5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.”

SALMO 23
SALMO 24
SALMO 25
SALMO 26
SALMO 27
SALMO 28
SALMO 29
SALMO 30

DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA

29/06/2025

CAMINANDO EN LA VERDAD

Hoy 29 de junio

Salmos Capítulos 23-30

Los puntos sobresalientes son: La confianza de David en el gran Pastor, El Rey de Gloria, Oración por dirección y protección, el Amor de David por la casa de Dios, y su Oración por ayuda, Adoración al Dios Poderoso y Acción de Gracias por liberación.

Hoy meditaremos en el Salmo 23: 1-6 “Jehová es mi pastor; nada me faltará. 2 En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.3 Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. 4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. 5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.”

Es un Salmo maravilloso y es uno de los preferidos de la mayoría de las personas, y en algunas casas, está la Biblia abierta en el Salmo 23 como un amuleto, pero las Sagradas Escrituras no es para tenerla de esa manera: Es para meditar en ella, vivirla y confiar plenamente en su autor el Buen Pastor Jesucristo.

En este Salmo 23, vemos a un pastor rey, quien se veía como una oveja que tenía que ser guiada en los caminos de la justicia por el gran Pastor; ningún otro rebaño requiere mayor cuidado que el de las ovejas.

Por eso Mateo nos dice de Jesús 9:36 “Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor”.

Si echamos una mirada a nuestro alrededor, veremos a nuestros países, los niños, jóvenes, adultos, los Gobernantes, nuestras naciones, parecen estar a la deriva como ovejas sin Pastor; necesitan urgentemente volver a su creador y redentor viviente Jesucristo.

Es interesante lo que pasa con la oveja: Al dejarla sola, sigue el mismo camino, hasta que lo convierte en un zurco. Una oveja se concentra tanto en su deseo de comer, que se separa del resto del rebaño y se pierde. Nosotros por naturaleza somos como la oveja, ciega y habitualmente siguiendo la misma ruta, que ha llevado a la ruina a otros, o envolviéndonos en nuestros propios asuntos, y nos extraviamos del camino verdadero, del camino de la vida eterna.

Existe algo casi aterrador, sobre la determinación destructiva y egoísta de aquellos que no se dejan guiar por sendas de justicia; e insisten en seguir sus propios caminos, sabiendo que ese sendero, ha llevado a otros directamente a problemas no solo en esta vida por su desobediencia, sino a la perdición eterna. Sin embargo el Buen Pastor Jesucristo quiere lo mejor para sus criaturas. “De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan. 2 Porque él la fundó sobre los mares, Y la afirmó sobre los ríos” (Salmos 24:1-2).

Si realmente queremos hacer la VOLUNTAD DE DIOS, debemos seguir al Pastor, y sus pisadas, él nos lleva en sus brazos, cuando estamos dañados, cuando tenemos enfermedades, cuando nadie nos quiere, él nos levanta y nos bendice. “Acuérdate, oh Jehová, de tus piedades y de tus misericordias, Que son perpetuas.7 De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes; Conforme a tu misericordia acuérdate de mí, Por tu bondad, oh Jehová. 8 Bueno y recto es Jehová; Por tanto, él enseñará a los pecadores el camino” (Salmos 25:6-8)

El creyente guiado por su Pastor Jesucristo ama su morada eterna con su Redentor “Jehová, la habitación de tu casa he amado, Y el lugar de la morada de tu gloria” (Salmos 26: 8)

Solo Jesucristo el Dios Viviente es el único que nos puede guiar más allá de la muerte; El solo tiene las credenciales y el poder para hacerlo; los demás son impostores y usurpadores; y no pueden darnos vida después de la muerte.

Por eso los redimidos podemos exclamar y proclamar: “Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? Aunque un ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón;

Aunque contra mí se levante guerra, Yo estaré confiado. 4 Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida,

Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo” (Salmos 27:3-4)

Es que nuestro Dios Altísimo escucha nuestros ruegos: Bendito sea Jehová,Que oyó la voz de mis ruegos.7 Jehová es mi fortaleza y mi escudo; En él confió mi corazón, y fui ayudado, Por lo que se gozó mi corazón, Y con mi cántico le alabaré.(Salmos 28: 6-7)

¡Solo Jesucristo merece toda gloria y Honra! “Tributad a Jehová, oh hijos de los poderosos, Dad a Jehová la gloria y el poder.2 Dad a Jehová la gloria debida a su nombre; Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad” (Salmos 29:1-2)

Es ahora cuando debemos rendirnos, obedecer y seguir al pastor de nuestras almas; pues la muerte sin Cristo termina con la esperanza de Vida Eterna. “A ti, oh Jehová, clamaré, Y al Señor suplicaré. 9 ¿Qué provecho hay en mi muerte cuando descienda a la sepultura? ¿Te alabará el polvo? ¿Anunciará tu verdad? 10 Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí; Jehová, sé tú mi ayudador.11 Has cambiado mi lamento en baile; Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría. 12 Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Jehová Dios mío, te alabaré para siempre” (Salmos 30: 8-12)

Recuerda: ¡Ejercitar nuestros oídos para Seguir la voz del Buen Pastor, nos librará de todo mal y nos llevará seguros a sus moradas celestiales!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook
YouTube
WhatsApp