SER BÍBLICOS
Qué es bíblico?. Qué determina que algo se considere bíblico?. La respuesta más fácil, amigo oyente, podría ser: se considera bíblico. todo aquello que se encuentra en la Biblia. No obstante. esto significa que la poligamia. la esclavitud y el genocidio. también entran en dicha categoría.
Otro enfoque, sería decir que una idea o práctica. es bíblica si concuerda con los valores y la naturaleza de las escrituras. Esta respuesta, probablemente tenga más sentido: sin embargo, también planea sus inconvenientes. Cómo podemos estar seguros de que estamos pensando o actuando de una manera que expresa el corazón y los propósitos de la palabra de Dios.
Así que veamos si podemos hacernos una imagen. de lo que implicaría ser cada vez más bíblicos. teniendo la cautela de recordar. que todavía no lo hemos logrado. Para ser bíblicos, debemos tener en cuenta la historia, detrás de las palabras. Muchos sabemos que es muy importante, interpretar las palabras de la Biblia, en su contexto, pero podría ser aún más significativo, pensar cuánto contribuye un versículo bíblico, a la historia más amplia que a su vez le aporta sentido a cada texto.
Desde Génesis hasta Apocalipsis, los 66 libros de la Biblia, son más que una colección de historia religiosa: leyes Morales, Proverbios poesía y predicciones.
Detrás de cada palabra y frase hay una gran historia de amor, que le imprime coherencia a los detalles de un texto inspirado, este gran drama que va desarrollándose empieza con:
# 1.- la maravilla de la creación
# 2.- El desastre de la rebelión humana
# 3.- Un rescate Heroico y finaliza en
#4.- Un día futuro de resurrección, rendición de cuentas y restauración
En esta trama, encontramos admiración, realismo, liberación de nuestros peores problemas y una esperanza que descansen los vínculos, para los que fuimos creados. Para ser bíblicos, debemos tener en cuenta los vínculos detrás de la historia: desde Moisés hasta Jesús; la Biblia cuenta la historia de un creador, que al final se revela como un hijo que desea que conozcamos a su padre y un padre que quiere que conozcamos a su hijo. El hijo sigue diciendo que en esencia, es exactamente Igual a su padre y que su padre es exactamente igual a él. Las implicaciones de este vínculo entre padre e hijo, se vieron con más claridad en la última cena de la Pascua, que Jesús celebró con sus discípulos.

