LA ENFERMEDAD-Volúmen 130 # 59
A ti clamé, y me sanaste.3 Oh Jehová, hiciste subir mi alma del Seol; Me diste vida, para que no descendiese a la sepultura. SALMO 30:1-3
A ti clamé, y me sanaste.3 Oh Jehová, hiciste subir mi alma del Seol; Me diste vida, para que no descendiese a la sepultura. SALMO 30:1-3
7 Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración. 8 Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados. 9 Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones. 10 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia
PROVERBIOS 14:29 «El que tarda en airarse es grande de entendimiento; Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad». Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad. PROVERBIOS 16:32
5 Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación. 1 Corintios 1:5