
/
Feed RSS
Admitir debilidades, es mirarse por dentro y reconocer que dependemos de Dios. Dos grandes varones de Dios, confesaron sus debilidades fueron Pedro y Pablo.

Admitir debilidades, es mirarse por dentro y reconocer que dependemos de Dios. Dos grandes varones de Dios, confesaron sus debilidades fueron Pedro y Pablo.