«LIBRO JUECES»-Capítulos 6-7

LECTURA Y VOZ DE SAMUEL MONTOYA

JUECES 6
JUECES 7

DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA

03/24/2025

CAMINANDO EN LA VERDAD

Te animamos a leer 15 minutos al día

Hoy 24 de marzo

Libro de Jueces Capítulos 6-7

En estos capítulos vemos: Los Madianita oprimen a los Israelitas por siete años; llamado de Gedeón para liberar a los Israelitas de los Madianitas; y su Victoria con solo 300 hombres.

Meditamos hoy en Jueces 6:12-14 “Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente. Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas. Y mirándole Jehová, le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo?”.

La respuesta a la pregunta de Gedeón ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? la encontramos aquí: Jueces 6:1 “Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová; y Jehová los entregó en mano de Madián por siete años”. Todo lo que hacemos siempre tiene consecuencias. Y muchas veces tenemos la misma pregunta ¿Por qué me ha pasado esto, si Dios me ama tanto? Solo tenemos que mirar a nuestro alrededor y dentro de nuestro corazón y tendremos las respuesta y las penalidades a nuestra desobediencia.

Gedeón como periodista sigue con otra pregunta, que tal vez sea la tuya: ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, que leemos en Su Palabra y escuchamos testimonios en la vida de otros creyentes. Y qué pasa con la mía?

El Señor nos dice: “CLAMA A MÍ, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.” (Jeremías 33:3). Porque “La COMUNIÓN íntima de Jehová es con los que le temen, Y a ellos hará conocer su pacto.” (Salmos 25:14).

La diferencia de las religiones y el evangelio es que; Las religiones tienen un dios impersonal; más los creyentes un Dios Viviente personal: “Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la COMUNIÓN con su Hijo Jesucristo nuestro Señor,” (1 Corintios 1:9)

Gedeón un hombre de Dios, de la media tribu de Manases, donde la adoración a Baal era popular, fue llamado por el Señor para ir con esta tu fuerza, contra un ejército invasor de 135.000 de Madianitas. ¿Qué significa realmente “con esta tu fuerza”? Dios por supuesto, no estaba hablando de la tribu de Gedeón, ya que era la más pequeña de todas, y poco podía hacer la familia de Gedeón, porque era muy pobre.

El poder de Gedeón, “esta tu fuerza se basaba en una sola cosa: ¡Te envío Yo! El poder de Jehová de los Ejércitos.

Gedeón podía verse así mismo y por las condiciones en la que vivía, como un hombre sin nada que ofrecer a Dios, para poder liberar a su nación del saqueo, y despojos frecuentes de los madianitas, pero: “El ángel de Jehová se le apareció y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente” (Jueces 6:12). Gedeón bi se veía tal como Dios lo veía para encarar un plan de derrotar a un ejército numeroso. Pero sí estaba dispuesto a ser un instrumento útil en las manos de su Dios.

Gedeón había confiado, había puesto toda su confianza en Jehová de los Ejércitos, pero antes de que podía liberarlos de los Madianitas: el Señor le dijo que tenía que destruir el altar de Baal; tenía que ser totalmente destruido y restaurada la Adoración a Jehová.

Si queremos que Dios nos bendiga, tenemos que destruir los altares, que tenemos en nuestro corazón, en nuestras casas, porque no podemos servir a dos señores.

No podemos decir que servimos al Dios verdadero y al mismo tiempo a dioses ajenos,a dioses falsos y religiones creadas por hombres.

Dios quiere tener el total control de nuestras vidas; después que Gedeón llevó a cabo esta tarea de limpiar su casa y su nación, entonces emitió un llamado a las tribus de Israel a defender a su país. De los miles de voluntarios que se presentaron, Dios instruyó a Gedeón que redujera sus fuerzas a 300 hombres. De esta manera, sólo Dios podía recibir la Gloria y la Victoria y también sólo Dios podía pelear por ellos.

Tal como los 300 hombres de Gedeón son muy pocos: Los creyentes, que dedican lo suficiente para cumplir la Voluntad de Dios, a cualquier costo, que se han negado a ellos mismos, que han dejado todo, para obedecer al Señor; ese número es sorprendentemente pequeño.

El Poder del Creyente, para ganar la batalla, viene del Señor, no viene de nosotros mismos, solamente tenemos que obedecer su voz.

Nos dice 2 Corintios 10:3-6 “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta”.

La obediencia a la Palabra Viviente, debe ser completa, empezando con nuestros pensamientos, con nuestro lenguaje y comportamiento.

Recuerda: ¡Dios puede usar para su gloria al más débil, al más pequeño o al menos probable ante los ojos del hombre que está dispuesto a obedecer para hacer Su trabajo! ¿Esa persona eres tú?

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