LIBRO DE NÚMEROS-Capítulos 21-22

“Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea SALVO por él. El que en ÉL CREE, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios«. Juan 3:17-18.

12 Entonces dijo Dios a Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas al pueblo, porque bendito es. NÚMEROS 22:12

LECTURA Y VOZ DE SAMUEL MONTOYA

NÚMEROS 21
NÚMEROS 22

DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA

02/22/2025

CAMINANDO EN LA VERDAD

22 DE FEBRERO

LEER NÚMEROS 21- 22

Puntos sobresalientes: Los cananeos atacan a los israelitas; las serpientes venenosas; los israelitas conquistan a los amorreos; y la historia de Balac y Balaam.

Versículos de Hoy Números 21: 5-6 y 9: “Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano. Y Jehová envió entre el pueblo serpientes ardientes, que mordían al pueblo; y murió mucho pueblo de Israel. Y Moisés hizo una serpiente de bronce, y la puso sobre una asta; y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce, y vivía.”

Un espíritu de enojo prevalecía en el campamento de Israel, con resentimiento “habló el pueblo contra Dios y contra Moisés” El enojo es obra del pecado en nosotros y por consiguiente es pecado contra Dios y separación de Él. “No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa en el seno de los necios.” (Eclesiastés 7:9) Y hacemos muy bien en tomar su consejo.

Como consecuencia de ello, su protección maravillosa de los peligros del desierto fue retirada. Y miles de israelitas fueron mordidos por serpientes ardientes y murieron.

Hasta ese entonces, no había ningún registro de que nadie hubiese sido mordido por una serpiente. Su necesidad de la protección del Señor era evidente y no tenían a quién acudir; no había médicos, ni medicinas, ni hospitales. Solo clamar a la Misericordia del Señor.

Y como la misericordia de nuestro Dios Eterno no tiene límites y su compasión para todo aquel que clama a El se hace palpable; dio orden a Moisés “Y Jehová dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre un asta; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá.” (Números 21:8)

La serpiente de bronce fue hecha para representar a las serpientes venenosas. Sí, creían en la promesa de la Palabra de Dios y miraban a la serpiente de bronce, ellos sanaban. Podemos deducir también que este símbolo ha llegado a ser parte de la medicina mundial.(Pero con diferente connotación). La serpiente de bronce más tarde fue obstáculo para la nación de Israel y fue destruida en el reinado de Ezequías (2 Reyes 18:4)

En Juan 3, Jesús le refirió este evento histórico cuando hablaba con Nicodemo que no podía comprender cómo Nacer de Nuevo. Entonces el Señor usó el mismo medio para mostrarle a Nicodemo cómo ser salvo, él mismo que se usa hoy en día: lo dirigió a Su Palabra. “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.” (Juan 3:14-15).

Nicodemo un principal religioso vivía por la ley;

Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne;” (Romanos 8:3)

“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.” (2 Corintios 5:21).

La humanidad está envenenada por “la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás (Apocalipsis 12:9) y su dolorosa mordedura del pecado atormenta a sus víctimas hasta la muerte. “Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.” (Santiago 1:15).

Este mundo es como el campamento de Israel. El pecado ha traído la muerte, pero la salvación provista por Dios está al alcance de todos. Los israelitas moribundos no merecían ser sanados pero si creían en la provisión de Dios y miraban a la serpiente de bronce vivían.

“Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en ÉL CREE, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.”( Juan 3:17-18).

No esperes más clama y mira con fe a Jesucristo y cree en Él, recibe sanidad divina, vida eterna y serás sanado del veneno del pecado.

Recuerda: La sanidad del pecado y la muerte eterna solo se obtienen clamando, mirando y creyendo a Cristo! Compártelo hoy!!

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