
1 Pedro 5:6-7 “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”.
LECTURA Y VOZ DE SAMUEL MONTOYA
DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA
CAMINANDO EN LA VERDAD
Hoy 26 de marzo
Continuamos en el libro de Jueces Capítulos 10-11
Los puntos sobresalientes son: Tola y Jair juzgan a Israel, Jefté elegido para dirigir a Israel, su voto a Dios y victoria sobre los Amonitas.
Meditamos hoy en Jueces 11:2, 4, 5, 9 y 10 “Pero la mujer de Galaad le dio hijos, los cuales, cuando crecieron, echaron fuera a Jefté, diciéndole: No heredarás en la casa de nuestro padre, porque eres hijo de otra mujer. Aconteció andando el tiempo, que los hijos de Amón hicieron guerra contra Israel. Y cuando los hijos de Amón hicieron guerra contra Israel, los ancianos de Galaad fueron a traer a Jefté de la tierra de Tob. Jefté entonces dijo a los ancianos de Galaad: Si me hacéis volver para que pelee contra los hijos de Amón, y Jehová los entregare delante de mí, ¿seré yo vuestro caudillo? Y los ancianos de Galaad respondieron a Jefté: Jehová sea testigo entre nosotros, si no hiciéremos como tú dices”.
No todos empiezan a vivir con las mismas ventajas en este mundo, algunos son hijos de padres ricos y de mucha influencia, pero un número mayor de hijos nacen de familias pobres, que tienen que trabajar muchas horas para llevar el sustento a su casa. Y aún otros nacen bajo la sombra del reproche; teniendo que encarar prejuicios marcados.
Así fue con Jefté quien fue rechazado por sus propios hermanos, por ser un hijo ilegítimo. Fue obligado al exilio por 18 años
Muchas veces, por el pecado de los padres sufren los hijos. Estamos en un mundo marcado por el pecado, donde ya no hay hogares, donde ya no se respeta al esposo o a la esposa y los hijos sufren las consecuencias de la desobediencia de los Padres adúlteros y desconsiderados a su responsabilidad.
Jefté no se aprovechó de esto para odiar a aquellos que lo rechazaron, o para culpar a Dios y convertirse en un Idolatra. Por el contrario, permitió que este rechazo profundizara su FE, y CONFIANZA EN DIOS. .¿A dónde vas, cuando te sientes rechazado? David, dijo: ”Líbrame de mis enemigos, oh Jehová; En ti me REFUGIO.” (Salmos 143:9).
Es que Dios está buscando corazones humillados, no importa quién nos rechazó: Su Palabra dice “Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Con todo, Jehová me recogerá” (Salmos 27:10) Porque el Amor de Dios es eterno para todas sus criaturas
Si Jefté se hubiese sentido rencoroso, o con resentimiento, porque “todos” estaban contra él, nunca en la vida se hubiera levantado para ser Juez de Israel. Dios lo levantó para juzgar a su pueblo y su Fe le fue contado, para estar entre los nombres asociado en el mismo versículo con Samuel y David como héroes de la fe (Hebreos 11:32).
Los Israelitas seguían un ciclo de obediencia y desobediencia; como muchos creyentes; otra vez se olvidaron de Jehová y empezaron a adorar dioses falsos. Pero sus ídolos artificiales no los protegían cuando la gente de Ammón los atacaba. El pueblo sufrió así por muchos años. Al final, le dijeron a Jehová: ¡Hemos pecado! ¡Por favor, sálvanos de nuestros enemigos! Entonces, él no pudo soportar verlos sufrir más. Dios nunca resistirá a un corazón contrito y humillado. Él escuchó el clamor y la súplica de su pueblo rebelde.
Los israelitas destruyeron los ídolos y adoraron de nuevo a Jehová. Jefté escuchó y creyó a Dios por la liberación del pueblo de Israel desde Egipto. Él hizo conocer a los Amonitas, la injusticia que su nación estaba sufriendo; al no ser escuchado, emprendió la Guerra contra los Amonitas, haciendo voto a Dios para obtener la victoria. Este voto, fue el sacrificio de su única hija, para guardarse virgen y consagrarse a Dios por toda su vida. Tengamos cuidado, por los votos que hacemos a la ligera a Dios. El Señor solo nos pide que seamos obedientes a su Palabra.
Todos aquellos que somos usados por Dios experimentamos un tiempo de preparación, aunque pareciera que todos nuestros esfuerzos resultan en desilusiones. Aceptemos con gratitud, todo lo que Dios permite a través de nuestros amigos y de nuestros enemigos; por medio de fracasos y de humillaciones, como una forma de vernos a nosotros mismos como nada y de ver nuestra necesidad como una total dependencia de nuestro Dios Todopoderoso, porque Él todo lo puede.
No miremos nuestras circunstancias; solo veamos al PODEROSO, al CREADOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA, Él cual nos eleva y nos enseña a vivir por encima de nuestras circunstancias. “Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.” (Colosenses 3: 1-4).
Entonces vendrá el cumplimiento de la Promesa, cuando nuestra Fe, será recompensada. 1 Pedro 5:6-7 “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”.
Qué maravilloso es nuestro Padre-Dios, él se preocupa, aún de nuestras ansiedades que llevamos en nuestro corazón.
Recuerda: ¡Reconocer la autoridad de Dios en nuestras pruebas, nos lleva a crecer en Fe y confianza en El Señor Jesucristo Todopoderoso!

