
Génesis 50:24-26 ” Y José dijo a sus hermanos: Yo voy a morir; más Dios ciertamente os visitará, y os hará subir de esta tierra a la tierra que juró a Abraham, a Isaac y a Jacob. E hizo jurar José a los hijos de Israel, diciendo: Dios ciertamente os visitará, y haréis llevar de aquí mis huesos. Y murió José a la edad de ciento diez años; y lo embalsamaron, y fue puesto en un ataúd en Egipto”.
FIN DEL LIBRO DE GÉNESIS CAPÍTULOS 49 Y 50 -Lectura y Voz de Samuel Montoya
DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA
Estamos Caminando en la Verdad
Es 17 de enero
Terminamos con la lectura de los Capítulos 49 y 50. del Libro de Génesis
En estos capítulos nos hablan: De las profecías de Jacob en relación a sus doce hijos, Judá profetizado como el antepasado del Mesías Jesucristo, y muerte de Jacob y José
Meditamos hoy en Génesis Capítulo 50:24-26 ” Y José dijo a sus hermanos: Yo voy a morir; más Dios ciertamente os visitará, y os hará subir de esta tierra a la tierra que juró a Abraham, a Isaac y a Jacob. E hizo jurar José a los hijos de Israel, diciendo: Dios ciertamente os visitará, y haréis llevar de aquí mis huesos. Y murió José a la edad de ciento diez años; y lo embalsamaron, y fue puesto en un ataúd en Egipto”.
Israel llamó y reunió a sus doce hijos y les predijo las BENDICIONES DE DIOS, sobre ellos y también profetizó la venida del Mesías el Libertador del pecado y la muerte; “No será quitado el cetro de Judá, Ni el legislador de entre sus pies, Hasta que venga Siloh; Y a él se congregaron los pueblos. Atando a la vid su pollino, Y a la cepa el hijo de su asna, Lavó en el vino su vestido, Y en la sangre de uvas su manto”. Génesis 49:10-11
Vemos ya desde el comienzo desde Génesis 3 la profecía del Señor Jesucristo. Aquí nos especifica que vendrá de la tribu de Juda.
Israel encargó que lo sepultaran en el lugar de sus padres y abuelos. José cumplió con su promesa, después de enterrarlo, los hermanos de José tuvieron miedo, que ahora que no estaba su padre, José se vengará de ellos.
El arrepentimiento de sus hermanos fue genuino y también el arrepentimiento de José. Es así que Dios perdona a la persona que pide perdón y le entrega su vida. Hebreos 10:17-18 “ añade. Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones. Pues donde hay remisión de estos, no hay más ofrenda por el pecado”.
Debemos aprender a perdonar como José. José se dió cuenta que lo que pasó en su vida, fue un plan perfecto para que él protegiera a su familia. Lo que estás pasando no es casualidad; Dios lo tiene todo controlado, si es que le has entregado tu vida al Señor; aprendamos a PERDONAR como José, como el SEÑOR JESUCRISTO nos ha enseñado, como Él nos perdonó, PERDONEMOS también a los hombres sus Ofensas. Mateo 18:21 Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? 22 Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete. Que sería 490 veces; no debemos poner límites al amor y perdón de Dios.
Antes de morir José dió una Profecía a sus hermanos, que Jehová el DIOS ETERNO les visitará y que ese día cuando salgan de Egipto, se lleven sus huesos con ellos. José murió a los ciento diez años; la historia de su vida fue fascinante, porque Dios nunca lo abandonó. El que está EN CRISTO y vive en Cristo, no está solo, DIOS nunca nos abandona. La muerte es un enigma que el mundo quiere descifrar. Dios en su PALABRA nos ha revelado todos sus misterios, pero por soberbia muchos no quieren obedecer a la PALABRA inerrante y andan deambulando buscando sin encontrar.
En CRISTO el creyente recibe todas las revelaciones de las Sagradas Escrituras, como en este momento que estamos esperando a nuestro Libertador, nuestro Salvador, que en un abrir y cerrar de ojos, nos vestirá de inmortalidad y nos encontraremos en el aire con él. Lo puedes leer en 1 Tesalonicenses 4:13-18
Solo el nacido de nuevo tiene este privilegio, ¿qué esperas tú? ¿Estás lista, para irte con el Señor? Recibe a JESUCRISTO hoy, él te perdona todos tus pecados y te da una nueva vida, empieza a escudriñar su PALABRA, porque en ella se encuentra tu futuro.
Recuerda: Solo en Jesucristo, hay vida después de la muerte.

