«LIBRO DE ÉXODO-CAPÍTULOS 32 AL 34»

Lucas 6:46 Jesús dijo “¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?

LECTURA Y VOZ POR SAMUEL MONTOYA (Haz click en Reina Valera)

CAPÍTULO 32
CAPÍTULO 33
CAPÍTULO 34

DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA

01/28/2026

Caminando en la Verdad,

28 de enero

Éxodo, Capítulos 32 al 34.

En estos Capítulos vemos: Moisés se retrasa en el Monte Sinaí, el Becerro de Oro de Aaron-su destrucción, Muerte de tres mil Israelitas, la Ley Renovada, el Pacto de Dios y las Tres fiestas.

Meditamos hoy en Éxodo 32: 9 y 31 Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz. Entonces volvió Moisés a Jehová, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro.”

Mientras Moisés estaba en el Monte Sinaí, esperando instrucciones de cómo deberían adorar al Dios Santo. El pueblo estaba al pie de la montaña, proclamando una fiesta al Señor?. No, ofrecieron un Holocausto e hicieron un Becerro de Oro, como objeto de Adoración. Entre los hebreos permanecía la influencia de la idolatría pagana de Egipto, aunque se encontraban físicamente en el desierto y libres de la esclavitad egipcia. Al mismo tiempo que Dios escribió los Diez Mandamientos para Moisés, el pueblo pecaba.

Es que el Ser humano, quiere satisfacción inmediata, sus demandas tienen que ser cumplidas. No podían esperar a Moisés, querían adorar a un dios, no importaba que clase de dios sea. Esta es la misma raíz del pecado influenciada por lucifer; conoce el vacío del corazón humano y su necesidad de adorar.

El Becerro de oro, enfatiza el hecho que cuando la gente se aleja del Señor e ignora su Palabra inmediatamente son cegados y adoraran el trabajo de sus propias manos. Pero Dios los perdonó cuando se arrepintieron, y renovó su promesa de bendecirlos siempre y cuando dejaran la idolatría y lo adoraran solo al Eterno. Aunque sufrieron las consecuencias de su pecado.

Cuando reflexionamos esto, nos damos cuenta que la idolatría, es la estrategia más antigua del corazón humano. Los objetos pueden cambiar con el tiempo, pero el corazón sigue siendo el mismo; lo que ahora hacemos, no es diferente a lo que los Israelitas hicieron con el becerro de oro. Cuando salieron de Egipto, se sentían muy vulnerables y necesitados, y tenían un corazón duro y rebelde. Aunque habían sido testigos del Poder del Dios Altísimo, tuvieron temor, se sintieron fuera de control.

La situación, fue escoger un ídolo, en vez del Dios Verdadero, del Dios Viviente. Al hacer esto, se estaban oponiendo y evadiendo el dominio del Dios Vivo sobre ellos. Se opusieron a Dios, confiaron en ellos mismos y en sus propios dioses; en vez de confiar en su Libertador-Jehová de los Ejércitos.

Pensaron que sus propios dioses les darían satisfacción, ellos deseaban un dios a quien poder controlar y manipular. No querían a nadie por encima de ellos.

Recordemos que esa es la esencia del pecado, seréis como Dios, pensaron que Dios no iba a ser capaz de ir al paso de ellos, de sus deseos y buscaron justificación y placer, en algo que pudieran controlar. Deseaban hacer su Voluntad, en vez de la de Dios. Esta es la altura de la rebelión del corazón humano.

De la misma manera, ocurre hoy en día en la humanidad incrédula. Se oponen y evaden al DIOS ETERNO. ¿Cuál es el resultado de la idolatría de la gente? Como en toda idolatría, el ídolo que escogemos para adorar, pronto se adueña de nosotros. El objeto que tenemos conquista el corazón, aunque sea insignificante en la realidad.

El ídolo llega a ser enorme y nos gobierna; nos dice cómo debemos pensar, que sentir y cómo actuar. Nos dice que ponernos y hasta que nos riamos, por una broma sucia. Nunca tuvimos la expectativa de que el uso de personas muertas a las que llamamos santos para satisfacer nuestras necesidades, nos dejará esclavizados a ellas.

Todo esto las religiones idólatras lo saben muy bien, por eso han tenido tanto éxito y pueden controlar a una gran cantidad de personas. Los enceguece de una manera tal que no se dan cuenta que están adorando a una muñeca de yeso, que tiene oídos y no oye, tiene pies y no anda y debe ser cargada. Es hora de despertar y dejar que la luz de Cristo te alumbre. ¿A quién adoras?

También las grandes corporaciones que han invadido con todo tipo de ídolos; desde los cantantes, hasta equipos deportivos y ahora con toda la tecnología, nos tienen aferrados, controlados, tenemos nuevos ídolos, cada día. La verdadera adoración, se lleva a cabo, cuando adoramos al único DIOS VERDADERO Y A JESUCRISTO SU HIJO, a quién Él ha enviado y siendo OBEDIENTES a su PALABRA. En Lucas 6:46 Jesús dijo “¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, ¿y no hacéis lo que yo digo?

Si, muchos llevan a Jesucristo muerto colgado en su cuello, como un amuleto, nada más, ¡Dios es un Dios de vivos no de muertos! Y quiere darte Vida en abundancia.

Recuerda: El Dios de la imaginación humana, no es el Dios de la Biblia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook
YouTube
WhatsApp