
Salmos 51:17 “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios”.
LECTURA Y VOZ DE SAMUEL MONTOYA
DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA
CAMINANDO EN LA VERDAD
Hoy 4 de abril
Seguimos en 1 Samuel Capítulos 12 hasta el 14:23
En estos capítulos vemos: Último discurso de Samuel, Guerra con los Filisteos, Saúl usurpa el cargo de sacerdote, y derrota de los Filisteos.
MEDITAREMOS
EN: 1 Samuel 12:22-25 y 13:13 “Pues Jehová no desamparará a su pueblo, por su grande nombre; porque Jehová ha querido haceros pueblo suyo. Así que, lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros; antes os instruiré en el camino bueno y recto. Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros. Mas si perseverareis en hacer mal, vosotros y vuestro rey pereceréis. Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre”.
Samuel llamó a todo el pueblo con todos sus jefes a Gilgal donde pronunció un discurso profético a toda la asamblea. Entre otras cosas Samuel recuerda al pueblo que Dios les trajo liberación bajo los jueces, y que Jehova era el Rey de Israel. Los responsabiliza de pedir rey ,él Señor les accedió y les dio a Saul quien fue instalado oficialmente como soberano. Dios envió truenos, lluvia y lleno de temor al pueblo reconociendo que habían pecado al pedir rey.
Así su rey comenzó a tomar control y a ensoberbecerse en su papel de rey. A Saul se le había ordenado que esperase hasta el regreso de Samuel; ya que solo Samuel estaba capacitado para hacer sacrificios, pero fracasó al no esperar a Samuel y hacer los sacrificios en el plazo dado. Este acto reveló la falta de sumisión de Saúl a la Palabra de Dios.
Sabiendo que Dios está en control de nuestras vidas, cuando estamos en apuros se nos es más fácil hacer las cosas a nuestra manera y solucionar nuestros conflictos.
Tengamos cuidado con esto, mira lo que le pasó a Saúl: A Saúl no parecía importarle la autoridad que Dios le había puesto sobre él. Le importaba más que Dios le diera fama, ante los ojos del Pueblo.
Esto fue falta de Juicio del primer Rey de Israel, y reveló la terquedad en su corazón.
Salmos 51:17 “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios”.
Saúl trató de justificar su impaciencia y obstinación, como un acto de Adoración, cuando él mismo hizo la Ofrenda de Paz. Debido a que el enemigo podría atacar en cualquier momento y sus soldados estaban desertando; no esperó por Samuel el profeta, y se apresuró, pensando en la Victoria, violando un principio espiritual, el cual es esperar a Dios e hizo el sacrificio, desobedeciendo al Señor.
Salmos 37:9 “Porque los malignos serán destruidos, Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra”.
Saúl perdió las grandes bendiciones de Dios para él y su pueblo.
“Espera en Jehová, y guarda su camino, Y él te exaltará para heredar la tierra; Cuando sean destruidos los pecadores, lo verás”. (Salmo 37:34)
Así que no seamos como Saul, no nos dejemos llevar con nuestros instintos y razonamientos, porque siempre será un fracaso y nos perderemos de grandes Bendiciones.
“Se complace Jehová en los que le temen, Y en los que esperan en su misericordia”. (Salmos 147:11)
Recuerda: ¡Esperar en el Señor y obedecer su Palabra es mejor que los Sacrificios!

