“sino que en la Ley de Jehová está su delicia” Salmo 1:2a.
DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA
CAMINANDO EN LA VERDAD
Hoy 26 de junio
Iniciamos el libro de Salmos
Comenzamos con la lectura del libro de Salmos está compuesto de ciento cincuenta poemas. La mayoría son canciones de Oración y Alabanza al Dios Eterno. La Palabra hebrea SALMOS, significa ALABANZA. Un término Hebreo que refleja mucho del contenido del libro.
Se escribió entre los años 1450 y el 430 a.C, y abarca un periodo de alrededor de mil años. El ESPÍRITU SANTO, es el autor que inspiró al Rey David más de setenta salmos. Otros escritores incluyen a Moisés, Salomón, Asaf, Etam y los Hijos de Coré.
Los autores de cerca de cincuenta salmos, no están identificados; los pensamientos de los salmistas a menudo van de fracaso total a sentimientos de complacencia. No obstante, generalmente concluyen con Alabanzas y Gratitud al Dios Viviente.
A través de los Salmos, el Espíritu Santo, manifiesta el hecho de que cada queja, refleja la falta de Fe, en Dios y sus promesas. Tengamos cuidado con la queja analicemos nuestra vida, confiemos y obedezcamos a la voz del Dios Todopoderoso que todo lo puede.
Los Salmos establecen la distinción entre PECADO Y JUSTICIA. Las palabras JUSTO y JUSTICIA, son usadas más de ciento treinta veces.
Las palabras PECADO, INIQUIDAD e IMPÍO, ocurren en más de noventa veces.
Los Salmos de Juicio contra los impíos, revelan lo que el pecado realmente es, ha sido y siempre será: una rebelión contra el Dios Viviente. Estos Salmos son las palabras de personas que se han identificado con Dios, al rechazar el PECADO. Cuando el Espíritu de Dios, dirigió al Salmista a hablar de venganza o juicio sobre el impío, no se referían a venganza personal; estaban manifestando la Voluntad de Dios, concerniente a todas las injusticias.
Muchos Salmos se refieren también al Mesías: su nacimiento, vida, ministerio, traición, crucifixión, resurrección y ascensión.
Jesús mismo reveló, que los Salmos hablaban de él; “era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mi, en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos” Lucas 24:44
Consecuentemente aquellos que solo leen el Nuevo Testamento, limitan su conocimiento de CRISTO, por cuanto el ESPÍRITU SANTO, habla también de Cristo en el Antiguo Testamento.
Los Salmos son citados y mencionados cerca de cien veces en el Nuevo Testamento, más que cualquier otro libro del Antiguo Testamento, con la excepción del libro de Isaías.
Iniciamos con la lectura de Salmos en los Capítulos del 1 al 9.
Allí vemos: Los bendecidos y los impíos, Oraciones de David de seguridad y confianza en Dios, Oración por Protección, Misericordia y Liberación, y Salmos de Gloria y Alabanza a Dios por su Justicia.
Meditamos hoy en Salmos 1:1-3 “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.“
Una persona Bendecida, está satisfecha, con la dirección de Dios, sin importarle las circunstancias externas; esa es la verdadera bendición; No es aquella que tiene posesiones materiales aunque Dios siempre nos provee todo lo que necesitamos; los recursos materiales no deben ser nuestra prioridad, sino vendrán como resultado de una comunión íntima con nuestro Salvador Jesucristo, y Su Palabra.
El Secreto para disfrutar de una vida bendecida, es el de negarse a caminar en el consejo de malos, como nos dice Salmo 1: Pero la bondad terrenal sola, no garantiza bendición verdadera por consiguiente El salmista reveló el único secreto para la verdadera felicidad “sino que en la Ley de Jehová está su delicia” Salmo 1:2a.
¡Cuanta falta hace el practicar la Palabra de Dios!. Si nos damos cuenta, hemos dicho cuando se escribieron los Salmos; desde ese tiempo hasta ahora, el corazón humano, es el mismo.
Acabamos de leer, que es “Bienaventurado el varón o la mujer, que no anda en consejo de malos, ni camina con pecadores ni en silla de escarnecedores se sienta.
Cuando analizamos esto nos damos cuenta que es lo que está pasando en todo el mundo, la palabra “bullying”, que se ha vuelto muy famosa El bullying o acoso escolar se refiere a un tipo de comportamiento violento e intimidatorio que se ejerce de manera verbal, física o psicológica entre niños y adolescentes durante la etapa escolar, se parece a la palabra “escarnecedores”. Se entiende por escarnecedor, el que escarnece, se burla, rechaza, ofende, ultraja, ridiculiza, insulta, calumnia o afrenta delante de varias personas.
Entonces, Dios que conoce el corazón da este consejo, especialmente entre los jóvenes.
Aquí en Estados Unidos, es una pena, que cada cierto tiempo; niños de trece, catorce años, se quitan la vida por ser objetos del bullying. Debemos enseñar a nuestros niños, jóvenes y nietos el temor de Jehová y apartarnos de todo tipo de práctica en contra de las enseñanzas del Eterno, e ir a la Palabra de Dios, para que ella sea nuestra delicia, el alimento sobrenatural que necesitamos para el día a día.
La Palabra de Dios, te bendice, te vuelve más sabio, te indica el camino para tener comunión con Dios; qué contraste más grande entre la Felicidad superficial vacía del mundo, que es pasajera, que son emociones por breve tiempo, pero sus consecuencias pueden durar para siempre; ya que el pecado nunca te dice el resultado de tus actos que vas a tener.
Qué diferencia con la Palabra de Dios; a medida que meditamos día y noche la Palabra de Dios con el propósito de hacer su Voluntad, nuestras vidas adquieren un nuevo significado, de gozo, paz y confianza.
Salmos 2:12 Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino;
Pues se inflama de pronto su ira. Bienaventurados todos los que en él confían.
Salmos 3:4-5 Con mi voz clamé a Jehová, Y él me respondió desde su monte santo. Selah 5 Yo me acosté y dormí, Y desperté, porque Jehová me sustentaba.
Recuerda: Tenemos un Padre Eterno, que nos ama, nunca nos deja, y nos instruye con Su Poderosa Palabra para nuestro bien!

