INICIO LIBRO DE DANIEL-Capítulos 1-3

“4 Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. 5 Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. 6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón”. Deuteronomio 6:4-6.

Daniel Capítulo 1
Daniel Capítulo 2
Daniel Capítulo 3

DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA

09/15/2025

CAMINANDO EN LA VERDAD

15 de septiembre

INICIO DEL LIBRO PROFETA DANIEL

El libro de Daniel es uno de los libros proféticos más significativos. La fecha en que se escribió fue entre el año 605 y 530 a.C. y abarca un periodo entre 60 a 70 años, durante el exilio de Judá en Babilonia.

El libro lleva el nombre de su autor y personaje principal. Daniel significa “Dios es mi Juez”; también se conoce a este libro, como el Apocalipsis del antiguo testamento; debido a que en ambos libros se usan los mismos símbolos y profecías paralelas.

Daniel, un Judío del linaje real que amaba a Dios, tenía entre 15 a 20 años de edad, cuando fue llevado entre los primeros cautivos a Babilonia y luego sirvió como oficial en las cortes de Babilonia y de Persia.

El libro de Daniel, fue escrito en la época que los Judíos, sufrían persecución y opresión. Daniel en sus doce capítulos, tiene visiones sobre el futuro del mundo entero e interpreta sueños del Rey Nabucodonosor, provee información vital, sobre los últimos días de Israel y de las naciones del mundo, incluyendo toda su creación.

A través de Daniel, Dios revela su Soberanía sobre toda la tierra; su poder y majestad. También revela la intervención de Dios en los asuntos de los Gobiernos así como de los individuos; Él, el Dios Eterno está en control de Todo. El altivo Rey Nabucodonosor, reconoce, cuando es humillado por Dios, como el Eterno Dios de Israel, el soberano de los Reyes, el Dios Altísimo; tiene el control de todo y es el Único que debe ser adorado.

Jesús también cito con frecuencia el libro de Daniel y habló de él como “Daniel el profeta”, queriendo decir “uno a través del cual es dada revelación divina” (Mateo 24:15; Marcos 13:14)

Así comenzamos, la lectura de los capítulos 1 al 3, donde vemos: Daniel y sus amigos confrontados con la comida del Rey; Sueño de Nabucodonosor y su interpretación y el horno de fuego no les hace daño a los tres amigos judíos de Daniel; Sadrac, Mesac y Abednego.

Meditamos hoy en Daniel 1:8-9y 12-13 “Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse. 9 Y puso Dios a Daniel en gracia y en buena voluntad con el jefe de los eunucos12 Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez días, y nos den legumbres a comer, y agua a beber. 13 Compara luego nuestros rostros con los rostros de los muchachos que comen de la ración de la comida del rey, y haz después con tus siervos según veas.”

Daniel, fue bendecido por Dios con extraordinaria SABIDURÍA; no bien empezó su cautividad; los que eran Israelitas y cautivos como él, fueron seleccionados, para ingresar a un curso de entrenamiento especial de tres años, en el idioma, cultura y costumbres de los Babilonios.

El Propósito de Nabucodonosor de este entrenamiento especial, pudo haber sido, el de usar a estos jóvenes, como influencia para otros cautivos y ser fieles a su nuevo país y así debilitar la creencia en su Dios. Uno de los requerimientos de estos hombres privilegiados, era comer la misma comida que el Rey comía, supuestamente la mejor.

Daniel y sus tres amigos, no comían la comida contaminada, ¿acaso no era la mejor?. Sí, pero estaba contaminada, porque estaba ofrecida a los ídolos paganos del país. Era prohibido, para los Judíos comer, esa clase de comida inmunda, ya que los ídolos representan a satanás y a los demonios. Propusieron en su corazón, obedecer, a Jehová de los Ejércitos, antes que al rey de Babilonia.

Como resultado de ello, Dios honró a estos varones con cuerpos más sanos y mentes más claras que cualquiera de los demás. Porque, Dios honra a los que le honran.

Hoy muchos siguen, la dieta de Daniel para bajar de peso, o pensando que van a ser brillantes como Daniel; pero no era la comida en sí, los vegetales y el agua, que hacen bien, más bien fue el anhelo ferviente de sus corazones, de obedecer a su Dios Todopoderoso, al cual amaba desde su niñez; él sabía muy bien la Torah, es decir sus leyes: “4 Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. 5 Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. 6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón”. Deuteronomio 6:4-6.

SÍ, Daniel tenía convicciones firmes, sabía a quién adoraba y servía, no importaba que estuviera lejos de Jerusalén; en un país totalmente pagano; él sabía, tenía la Palabra de Dios, guardada, muy dentro de su corazón y también una comunión íntima con su Señor. Y no sucumbió a la presión y la cultura del nuevo país; por eso, Jehová de los Ejércitos, honró a él y sus tres amigos.

Nuestro Redentor Jesucristo, bendice también nuestra fidelidad y obediencia a Él. Aunque a veces parezca difícil, Dios espera que Su pueblo se mantenga fiel a sus principios en cada situación

Te hago estas interrogantes: ¿Cuánto amas a Dios; a tu Salvador Jesucristo? ¿Cómo es tu comportamiento frente a los incrédulos, paganos e idólatras? ¿Cedes a sus manjares contaminados? ¿Estás más interesado en lo que piensan tus amigos y en complacerlos a ellos, que obedecer a tu Dios Viviente, que lo ha dado, TODO POR TÍ?

Recuerda: !Honrar a nuestro Dios Jesucristo en los momentos difíciles, traerá honra y bendición a nuestra vida para Su gloria!

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