Efesios 5:2 “Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante”.
DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA
Caminando en la Verdad
Hoy 10 de junio
Nehemías Capítulos 11-12
Los puntos sobresalientes son: Residentes en Jerusalén, lista de Sacerdotes y Levitas, dedicación de los Muros por Nehemías y Oficinas del Templo son reedificadas.
Meditamos en Nehemias 11:2-3 “Y bendijo el pueblo a todos los varones que voluntariamente se ofrecieron para morar en Jerusalén. 3 Estos son los jefes de la provincia que moraron en Jerusalén; pero en las ciudades de Judá habitaron cada uno en su posesión, en sus ciudades; los israelitas, los sacerdotes y levitas, los sirvientes del templo y los hijos de los siervos de Salomón.
Jerusalén, es la ciudad que Dios escogió como el Centro de Sacrificio y Adoración; es mostrada como la ciudad de Dios, la Ciudad Santa. Antes del retorno de los exiliados, los edificios de Jerusalén estaban en ruinas, y la ciudad estaba llena de basura; un testimonio de la desobediencia de Israel para con la Palabra de Dios.
La terminación y dedicación de los Muros, que rodeaban el lugar sagrado, fueron posible por las personas, que sacrificaron sus intereses personales, dejando Babilonia para viajar a Jerusalén.
Aunque no estaban entrenados para construir muros, fueron a trabajar voluntariamente, haciendo lo mejor que pudieron. Después de que los muros fueron terminados, solo unos pocos se ofrecieron a morar dentro de los muros de Jerusalén, deseosos de sacrificar sus intereses personales, para fortalecer la ciudad de Dios.
“Jehová edifica a Jerusalén; A los desterrados de Israel recogerá” (Salmo 147:2)
Aún hoy en día, son pocos los que sacrifican sus beneficios personales, para Servir al Señor, El DIOS VIVIENTE. Sin embargo Él nos llena de sus bendiciones aun siendo infieles. ¿Cómo cambiaría nuestro mundo, si los creyentes obedecieramos más a nuestro Salvador Jesucristo, y tomamos el tiempo en deleitarnos en Su Palabra y compartirla? “El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará” (Juan 12:25).
La filosofía mundana es totalmente contraria a los mandatos de la Palabra de Dios. Nos exhortan a complacernos, a hacer todo lo que nos da satisfacción y a agradarnos aun a costa de los demás y de nuestra propia familia. Han creado una competencia de intereses, que nunca pueden ser saciados por la vieja naturaleza que nos lleva a pecar y por ende a perder la vida. Así que no nos dejemos engañar por nuestras emociones pecaminosas.
Efesios 5:2 “Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante”.
Vivir para servir a otros, mediante el amor de Jesucristo nos llenará de gozo y satisfacción. “ Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios” (Hebreos 10:12).
Gracias al Sacrificio del Cordero perfecto, nuestro SEÑOR JESUCRISTO, nosotros, todos los creyentes, nacidos de nuevo, en el futuro, podremos habitar también en la Santa ciudad de Jerusalén.
He aquí un poquito de la descripción de la nueva Jerusalén: Apocalipsis 21:10-11, 21, 23, 25 y 27
“Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, teniendo la gloria de Dios. Y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana como el cristal. Las doce puertas eran doce perlas; cada una de las puertas era una perla. Y la calle de la ciudad era de oro puro, transparente como vidrio. La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera. Sus puertas nunca serán cerradas de día, pues allí no habrá noche. No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero”.
Dios todavía te está llamando; la invitación está abierta y gratuita, ¡recibe la vida Eterna de CRISTO Hoy!.
Recuerda: ¡Solo los lavados, limpiados y purificados con la Sangre del Cordero; nuestro Señor Jesucristo, moraremos en la ciudad Santa de Jerusalén! ¡Que privilegio mas grande, la del HIJO DE DIOS!

