NEHEMÍAS-Capítulos 7-8

Efesios 1:5-6  “en AMOR habiéndonos predestinado para SER ADOPTADOS HIJOS suyos por medio de JESUCRISTO, según el puro afecto de su VOLUNTAD. para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado”.

Capítulo 7
CAPÍTULO 8

DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA

Junio, 08 del 2025

CAMINANDO EN LA VERDAD

Hoy 8 de junio

Nehemías Capítulos 7-8

En estos capítulos vemos: Nehemías designa dirigentes, lista de los exiliados que volvieron, las escrituras son leídas y explicadas y las fiestas de los Tabernáculos es celebrada.

Meditamos en Nehemías 8:9-10 “Y Nehemías el gobernador, y el sacerdote Esdras, escriba, y los levitas que hacían entender al pueblo, dijeron a todo el pueblo: Día santo es a Jehová nuestro Dios; no os entristezcáis, ni lloréis; porque todo el pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley. Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza”.

Bajo la gobernanza de Zorobabel, Esdras y Nehemías, el pueblo tuvo el privilegio de restaurar el altar, el templo y los muros. Finalmente parecía que todo se había completado. Sin embargo, el propósito de Dios para con su pueblo, era mucho más que restaurar los edificios y los muros de la ciudad; estas cosas no tenían ningún significado, a menos que el pueblo obedeciera su Palabra. Nuestro Salvador Jesucristo nos ha dejado Su Palabra para obedecerla y vivir una Nueva Vida por ella.

Desde su regreso de Babilonia, toda la Ley de Dios no había sido leída al Pueblo. Sin la dirección de Dios a través de Su Palabra, todos sus esfuerzos serían en vano; los fracasos previos fueron evidencia de la obediencia incompleta a Las Escrituras..

Cuántos males evitaría el Ser humano,si tan solo sacará el tiempo para leer las escrituras. ¿Cuánto tiempo, pasas tú leyendo la Palabra?. ¿Cómo podemos amar a un Dios que no conocemos y cómo podemos obedecer sino sabemos lo que pide?

Jesus nos dice en Juan 5:39:“Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”.

¿Cómo vamos a saber de Dios, si no abrimos Su Palabra, para creerla y obedecerla? ¿Cómo vamos a saber de nuestro propósito, sino tomamos el tiempo para leer, meditar y poner por obra su Palabra?

Cuando Esdras leyó la Ley, explicando las Escrituras, día tras día, se llevó a cabo un gran reavivamiento, seguido de un gran gozo. Así sucede cuando nos deleitamos, nos disciplinamos en escudriñar el Pan Espiritual de Su Palabra.

Los levitas, pues, hacían callar a todo el pueblo, diciendo: “Callad, porque es día santo, y no os entristezcáis. Y todo el pueblo se fue a comer y a beber, y a obsequiar porciones, y a gozar de grande alegría, porque habían entendido las palabras que les habían enseñado” Nehemías 8:11-12

Es que hay perdón, liberación en lo más profundo del corazón humano, una vez que el pecado es confesado, Dios nos perdona y nos limpia de toda injusticia.

Leemos en Romanos 3:23-24 “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús”.

Como ves la Salvación es un regalo de Dios, el perdón de tus pecados, es un regalo de Dios, solo tienes que venir a Cristo y confesarlos. Recibirás una Nueva Vida Espiritual y el gozo eterno de Dios. Es por esto que Esdras le dijo al pueblo, que no se entristeciera más por los pecados pasados porque el gozo de Jehová es vuestra fortaleza” (Nehemías 8:10).
No tienes que hacer nada, solo venir a él, para alabanza de su Gloria, de su Gracia, por la cual nos hizo aceptos en el amado. Ya que el Señor nos aceptó, podemos aceptarnos como somos y a otros también: Efesios 1:5-6 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado”.

Una conciencia limpia de culpabilidad, es una de las más grandes bendiciones que un creyente puede poseer; físicamente, mentalmente, emocionalmente y espiritualmente.

“Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres”. Juan 8:36

Recuerda: ¡Confesar el pecado al Dios Viviente; nos llena de Su gozo y fortaleza eterna!

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