“Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero. Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero” Juan 6:39-40
DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA
CAMINANDO EN LA VERDAD
Hoy 27 de mayo
2 Crónicas Capítulos 21-24
Ahí vemos: Reino impío de Joram, profecia de Elias, reinado y muerte de Ocozías, Reinado y muerte de Atalía, Joaz llega a ser Rey, Joaz reparó el templo, muerte del Sacerdote Joiada y el reino de Judá se vuelca a la idolatría.
Meditaremos hoy 2 Crónicas 23:16 y 18-19 “Y Joiada hizo pacto entre sí y todo el pueblo y el rey, que serían pueblo de Jehová. Luego ordenó Joiada los oficios en la casa de Jehová, bajo la mano de los sacerdotes y levitas, según David los había distribuido en la casa de Jehová, para ofrecer a Jehová los holocaustos, como está escrito en la ley de Moisés, con gozo y con cánticos, conforme a la disposición de David. Puso también porteros a las puertas de la casa de Jehová, para que por ninguna vía entrase ningún inmundo.”
La esposa del Sacerdote Joiada ocultó al infante Joaz, el único sobreviviente y descendiente del linaje real de David; así lo protegió de ser asesinado por Atalia.
En el séptimo año del reinado de Atalía, Joiada ungió a Joaz como rey e hizo ejecutar a Atalía, hija del rey Acab y Jezabel del reino del Norte.
Durante los años de adolescente de Joaz, Joiada fue realmente el líder de la Nación, como Sumo Sacerdote, restauró la nación a las leyes de Dios, reparó el templo y destruyó la adoración de Baal.
Con la excepción de Samuel, la historia no registra un sacerdote igual a Joiada, bajo su influencia, el pueblo obedeció estrictamente la Ley de Dios y la nación prosperó una vez más.
Después de la muerte de Joiada, Joaz se alejó pronto de la casa de Jehová; entonces la ira de Dios vino sobre Juda y Jerusalen: “Y desampararon la casa de Jehová el Dios de sus padres, y sirvieron a los símbolos de Asera y a las imágenes esculpidas. Entonces la ira de Dios vino sobre Judá y Jerusalén por este su pecado” (2 Crónicas 24:18)
El descuidarnos de la Palabra de Dios y la obediencia a ella, puede causar que la Verdad que una vez regía nuestra vida, llegue a confundirse u olvidarse y que gradualmente dejemos de hacer la VOLUNTAD DE DIOS para establecer la nuestra.
La estabilidad y la fortaleza espiritual, son alcanzadas por aquellos que están dispuestos a sacrificar todo lo necesario para mantenerse fieles a su voluntad.
“Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor” (Efesios 5:17)
Que privilegio tenía Joaz de servir al Dios de los Ejércitos de Israel, pero se alejó siguiendo sus propios caprichos. Nuestra sociedad moderna se encuentra prácticamente similar a aquellos tiempos; han dejado la Palabra absoluta e inerrante, que es el Espíritu y vida, para practicar todo tipo de idolatrías y orgias según sus caprichos sin darse cuenta que son esclavizados por ellas.
1 Pedro 4:2 “para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios.
Cuanta diferencia con el Rey de Reyes y Señor de Señores “Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra. Juan 4:34
“No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre. Juan 5:30
“Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero. Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero” (Juan 6:39-40)
Qué promesas tan grandes para los Hijos de Dios; aprendamos pues de Nuestro Señor Jesucristo, hacer su Voluntad que está escrito en las Sagradas Escrituras, la Biblia.
Pedro nos exhorta “Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos” (1 Pedro 2:15).
Recuerda: ¡Hacer la Voluntad de Dios, siempre traerá Gozo a nuestra alma!.

