«1 CRÓNICAS»-Capítulos 17-20

Salmos 39:4 “Hazme saber, Jehová, mi fin, Y cuánta sea la medida de mis días; Sepa yo cuán frágil soy.”

CAPÍTULO 17
CAPÍTULO 18
CAPÍTULO 19
CAPÍTULO 20

DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA

Mayo, 17 del 2025

CAMINANDO EN LA VERDAD

17 DE MAYO

LEER 1 CRONICAS 17-20

Los puntos sobresalientes son: Promesa de Dios a David y su Oración de exaltación al Eterno Dios, David extiende su reinado, y derrota a los Amonitas y Sirios, la ciudad de Rabá es capturada, y Guerra contra los Filisteos.

Meditaremos hoy en  1 Crónicas 17:1-4 y 11-12 “Aconteció que morando David en su casa, dijo David al profeta Natán: He aquí yo habito en casa de cedro, y el arca del pacto de Jehová debajo de cortinas. Y Natán dijo a David: Haz todo lo que está en tu corazón, porque Dios está contigoEn aquella misma noche vino palabra de Dios a Natán, diciendo: Ve y di a David mi siervo: Así ha dicho Jehová: Tú no me edificarás casa en que habite 11 Y cuando tus días sean cumplidos para irte con tus padres, levantaré descendencia después de ti, a uno de entre tus hijos, y afirmaré su reino. 12 Él me edificará casa, y yo confirmaré su trono eternamente”.

David había establecido la adoración a Dios y había traído el arca a Jerusalén, pero se sintió avergonzado por el contraste entre su casa lujosa, hecha de cedro y la carpa del Tabernáculo del Señor. 

Entonces decidió construir un Templo para Adoración; este fue su deseo personal, pero el Señor, le reveló su Voluntad diciendo “tu no me edificarás casa en que habite”. Ya que David era un hombre de guerra; pero recibió la autorización para preparar los materiales necesarios para la construcción futura que seria realizada por su hijo Salomón a quién el Dios de Israel escogió ya que era un hombre de paz.

Podemos imaginarnos la tristeza del rey David al recibir la respuesta negativa de Jehová de los Ejércitos el Dios de Israel. Es que Dios contesta la Oración de sus hijos, en tres maneras: SÍ inmediatamente, No, porque tiene otros planes para nosotros o espera el tiempo preciso. Sin embargo tenemos que estar seguros que cualquiera sea su respuesta, siempre será para nuestro bien, ya que Él conoce nuestro futuro y todo lo que nos conviene; así que no, nos desesperemos, si el Señor nos dice No a lo que estamos pidiendo.

Después de escuchar la voluntad de Dios, David dijo “Quién Soy Yo, para que me hayas traído a este lugar?” Y en Adoración a la Sabiduría infinita del Dios Incomparable: David reconoció “JEHOVÁ NO HAY SEMEJANTE A TI”.

Es que David se deleitaba en Su Dios, ese era “Su Secreto” y siempre estaba dispuesto a obedecerle con corazón diligente. La mayoría de su tiempo lo paso escribiendo, sobre su Poderoso DIOS VIVIENTE. 

Veamos su legado leyendo algunos de sus SALMOS: “Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón” Salmos 37: 4.

Salmos 84:12 “Jehová de los ejércitos, Dichoso el hombre que en ti confía”.

“Las misericordias de Jehová cantaré perpetuamente; De generación en generación haré notoria tu fidelidad con mi bocaSalmos 89:1.

“Celebrarán los cielos tus maravillas, oh Jehová, Tu verdad también en la congregación de los santos. Porque ¿quién en los cielos se igualará a Jehová? ¿Quién será semejante a Jehová entre los hijos de los potentados?” Salmos 89:5-6.

En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, Tus consolaciones alegraban mi alma. Salmos 94:19

“¡Cuán innumerables son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría; La tierra está llena de tus beneficios!”. Salmos 104:24.

“¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos!” Salmos 139:17.

Al igual que David, aquellos que complacen al Señor, han aprendido que Dios es el único que esta en control de nosotros; quejarnos de las circunstancias, es desconfiar, desconocer a un Dios Todopoderoso leemos en Salmos 139: 3 “Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis caminos te son conocidos.”

Es que el Señor conoce nuestro camino, es mejor dejar que Él nos Guíe, pues sabe la senda hacia el destino final, Salmos 39:4 “Hazme saber, Jehová, mi fin, Y cuánta sea la medida de mis días; Sepa yo cuán frágil soy.”

Recuerda: ¡Que privilegio es confiar en el Dios Viviente, para tener su dirección correcta cada día hasta la eternidad!

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