“Porque de tal manera AMÓ DIOS, AL MUNDO que ha DADO a su HIJO UNIGÉNITO, para que todo aquel que en ÉL CREE, no se pierda, MAS TENGA VIDA ETERNA. 18 El que en ÉL CREE, no es condenado; pero el que NO CREE, ya ha sido condenado, porque NO HA CREÍDO en el NOMBRE del UNIGÉNITO HIJO DE DIOS” Juan 3:16 y 18.
DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA

CAMINANDO EN LA VERDAD
Hoy 13 de mayo
Seguimos en 1 Crónicas Capítulos 6-7
Los puntos sobresalientes son: Descendientes de Leví, se nombran cantores del Templo y servidores, descendientes de Aaron, ciudades de los Levitas, y continuación de las Genealogías,
Meditaremos hoy en 1 Crónicas 7: 40 “Todos estos fueron hijos de Aser, cabezas de familias paternas, escogidos, esforzados, jefes de príncipes; y contados que fueron por sus linajes entre los que podían tomar las armas, el número de ellos fue veintiséis mil hombres.”
El Nombre de cada persona así como la familia y la tribu a la cual pertenecían, fue cuidadosamente registrado. Cada uno de los cuales formó estados tribales que duraron cientos de años.
Existe una diferencia notable, en el carácter de los hombres mencionados en estos capítulos; algunos fueron devotos de las responsabilidades que Dios les había dado, otros profanaron su llamado santo: Aaron fue un sacerdote piadoso, pero sus hijos fueron hipócritas; Samuel fue un profeta ungido, pero sus hijos fueron impíos; Abiatar fue por años Sumo Sacerdote, pero más tarde se convirtió en traidor del Rey David.
Qué mezcla tan extraña de hombres Santos, Piadosos y de pecadores inescrupulosos e indisciplinados. Qué contraste entre corazones ardientes por obedecer Su Palabra y oportunidades desperdiciadas. La larga lista de hombres sin interés, nos muestra que Dios no mira a la humanidad como una masa de seres humanos, que pueblan este mundo. Sino como a personas individuales por las cuales Su Creador se interesa personalmente.
En efecto, le importamos tanto que ha contado, hasta los cabellos de nuestra cabeza, lo dice Jesús en Mateo 10:30: “Pues aun vuestros cabellos están todos contados”. Él nos conoce por nuestro Nombre.
Miremos lo que nos dice: Salmo 139:1-6 “Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis caminos te son conocidos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. Detrás y delante me rodeaste, Y sobre mí pusiste tu mano. Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; Alto es, no lo puedo comprender”.
Como lo mencionamos; Nuestro Dios es un Dios que nos ama y nos conoce personalmente, no como el dios de las religiones, que es un dios impersonal, así que nuestra oración debería ser continuamente: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno” (Salmo 139:23-24)
Nuestro Eterno Dios tiene un libro donde todos nuestros nombres están escritos es el Libro de la Vida “Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego” (Apocalipsis 20:11-12 y 15).

