«1 Reyes»-Capítulos 14-15

“Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.2 Corintios 5:10.

CAPÍTULO 14
CAPÍTULO 15

DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA

04/27/2025

CAMINANDO EN LA VERDAD

Hoy 27 de abril

Continuamos 1 Reyes Capítulos 14-15

En estos capítulos vemos: Profecía de Ahías, Reinado y muerte de Roboam, Reinado impío de Abiam en Judá, buen reinado de Asa en Judá, y Reinados diabólicos de Nadab y Baasa en Israel.

Hoy meditaremos en 1 Reyes 14:25-26 y 31Al quinto año del rey Roboam subió Sisac rey de Egipto contra Jerusalén, y tomó los tesoros de la casa de Jehová, y los tesoros de la casa real, y lo saqueó todo; también se llevó todos los escudos de oro que Salomón había hecho Y durmió Roboam con sus padres, y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David. El nombre de su madre fue Naama, amonita. Y reinó en su lugar Abiam su hijo”.

Cuando Roboam hijo de Salomón fue nombrado oficialmente Rey, y se fortaleció en su soberbia y vanagloria él y todo su pueblo abandonaron la Ley del Señor para su propia confusión y destrucción. Nos dice: 2 Crónicas 12:1 “Cuando Roboam había consolidado el reino, dejó la ley de Jehová, y todo Israel con él”.

Dios mismo era la Fortaleza de Jerusalén, pero retiró su presencia, cuando continuó la práctica de Adoración a los ídolos. La idolatría predominaba en Judá llegando a prácticas abominables en los templos.

Cómo engaña el pecado, cambiar a Jehová de los Ejércitos el Dios Vivo y Eterno, por estatuas mudas que nada son ni pueden hacer porque no hay vida en ellos, es pura imaginación humana y perturbación de espíritu.

Los formadores de imágenes de talla, todos ellos son vanidad, y lo más precioso de ellos para nada es útil; y ellos mismos son testigos para su confusión, de que los ídolos no ven ni entienden”. (Isaías 44:9) No nos dejemos pues engañar, con religiones falsas, llenas de idolatría.

Por consiguiente el Reinado de Judá, fue fácilmente vencido después de la muerte de Salomón, por Sisac Rey de Egipto que se llevó una inmensa riqueza, incluso los escudos de oro, símbolo de la protección divina. ¡Que irónico! Salomón había procurado protegerse de Egipto usando su sabiduría humana y no la obediencia a Dios, al casarse con la hija de Faraón. Ni siquiera el rey más sabio se libró de las consecuencias del pecado.

“Oh Israel, confía en Jehová; Él es tu ayuda y tu escudo”. (Salmo 115:9)

“Porque Jehová es nuestro escudo, Y nuestro rey es el Santo de Israel”. (Salmo 89:18)

Israel cambió a Jehová, por estatuas de yeso, que se caen y se rompen y como les habían robado los escudos de oro y para evitar ser avergonzados, Roboam hizo escudos de bronce, con sus ceremonias como si nada hubiera pasado, sin ningún tipo de arrepentimiento por sus acciones pecaminosas.

Había sustituido el oro por un metal barato-el bronce; eran similares en apariencia, pero no podían reflejar el valor inapreciable de la Presencia, Protección de Dios para Su pueblo

Qué fácil es para el hombre sustituir al Dios Viviente, por religiones falsas, por ídolos de su propia creación. Para su propia destrucción “Mas a aquellos cuyo corazón anda tras el deseo de sus idolatrías y de sus abominaciones, yo traigo su camino sobre sus propias cabezas, dice Jehová el Señor”. (Ezequiel 11:21)

1 Pedro 4:3 “Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías”. “Por tanto, amados míos, huid de la idolatría”. (1 Corintios 10:14)

Es un privilegio servir al Dios Eterno, Vivo y Verdadero; NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO!

1 Tesalonicenses 1:9 “porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero”.

Estos creadores de Ídolos y religiones falsas, no piensan en las consecuencias, se creen eternos, que nunca se encontrarán frente al DIOS SANTO, SANTO, SANTO.

“Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.” (2 Corintios 5:10).

Que triste final para aquellos que viven engañados, que aparentan adorar a Dios, pero no lo hacen de corazón en obediencia a su palabra. Su adoración, no tiene valor.

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”. (Mateo 7:21)

Recuerda: ¡Como creyentes estamos protegidos por el escudo de la fe en Jesucristo!

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