«1 REYES»-Capítulo 8

“Y todo lo que pidiereis al Padre en mi NOMBRE, lo HARÉ, para que el Padre sea glorificado en el Hijo Juan 14:13.

CAPÍTULO 8

DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA

woman, sky, sunlight-2667455.jpg 04/24/2025

CAMINANDO EN LA VERDAD

Hoy 24 de abril

1 Reyes Capítulo 8

Allí vemos: El arca es traída al Templo y es dedicada, Oración de Salomón y los Sacrificios,

Meditaremos en: 1 Reyes 8:38-39 “Toda oración y toda súplica que hiciere cualquier hombre, o todo tu pueblo Israel, cuando cualquiera sintiere la plaga en su corazón, y extendiere sus manos a esta casa, tú oirás en los cielos, en el lugar de tu morada, y perdonarás, y actuarás, y darás a cada uno conforme a sus caminos, cuyo corazón tú conoces porque sólo tú conoces el corazón de todos los hijos de los hombres”.

En la dedicación del Templo, el Rey Salomón se arrodilló y extendió sus brazos al cielo; y ORÓ una de las oraciones más largas que se registra en la Biblia. Salomón proclamó a Jehová Dios de Israel: “dijo: Jehová Dios de Israel, no hay Dios como tú, ni arriba en los cielos ni abajo en la tierra, que guardas el pacto y la misericordia a tus siervos, los que andan delante de ti con todo su corazón”. (1 Reyes 8:23)

No hay otro Dios, Él es el único Dios Viviente, no nos engañemos, no podemos decir que todos los caminos llevan a Dios, o que todos tenemos un dios. ¡No! hay un solo Dios Verdadero, Creador del Cielo y la Tierra y el que te ha formado en el vientre de tu Madre. Y una sola manera para tener comunión con El Eterno. Salomón reconoció a Dios, como el único DIOS VERDADERO, pero también reafirmó delante del Pueblo, que el Recibir las Bendiciones del cielo, dependía de ellos, de Volverse a Dios de todo su corazón: “y si se convirtieren a ti de todo su corazón y de toda su alma, en la tierra de sus enemigos que los hubieren llevado cautivos, y oraren a ti con el rostro hacia su tierra que tú diste a sus padres, y hacia la ciudad que tú elegiste y la casa que yo he edificado a tu nombre”.

(1 Reyes 8:48)

Es que la Oración es el medio de cómo el hijo se comunica con el Padre, y solamente Dios escucha la Oración del pecador arrepentido y al corazón contrito y humillado Dios no lo desprecia: Mas tú mirarás a la oración de tu siervo, y a su ruego, oh Jehová Dios mío, para oír el clamor y la oración con que tu siervo ora delante de ti”. (2 Crónicas 6:19)

Dios contesta las oraciones de sus hijos: “Y apareció Jehová a Salomón de noche, y le dijo: Yo he oído tu oración, y he elegido para mí este lugar por casa de sacrificio”. “Ahora estarán abiertos mis ojos y atentos mis oídos a la oración en este lugar”.

(2 Crónicas 7:12 y 15)

Pero rezar no es lo mismo que ORAR; rezar es repetir un pensamiento escrito de otra persona, hasta puede ser el Padre Nuestro que lo repitas y repitas de memoria. Está bien que lo sepas, pero esto no es Orar. Es necesario tener una comunión íntima con el Padre Eterno. Proverbios 15:29 “Jehová está lejos de los impíos; Pero él oye la oración de los justos”. De los que Él ha justificado y los ha hecho aptos por medio del Señor Jesucristo, para una íntima comunión.

Orar entonces es RELACIÓN, ES COMUNIÓN ES COMUNICARSE con el DIOS VIVIENTE, con un corazón contrito y humillado; limpio lavado por la sangre de su hijo Jesucristo, quien cumplió la ley, muriendo en nuestro lugar. Al arrepentirnos de nuestros pecados recibimos el sello del Espíritu Santo de Dios que nos hace aptos para nuestra comunicación espiritual con el Padre.

Así el hijo Ora, en el Poder del Espíritu Santo. El que no tiene el Espíritu de Dios, no es capacitado para Orar, por lo cual es importante que more el Espíritu de Dios en cada persona, esto es posible cuando ha nacido de nuevo; su espíritu-hombre interior, se conecta con el Espíritu de Dios. En esta comunión, debemos Orar en el NOMBRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.

“Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo” (Juan 14:13).

Tenemos que venir al Padre bajo sus directrices, en el Nombre de su Hijo amado nuestro Señor Jesucristo, porque solo así, él contesta nuestras Oraciones.

Pablo nos insta en 1 Tesalonicenses 5:17 “Orad sin cesar”. Es decir, tenemos que estar continuamente en una comunión íntima con nuestro Dios, porque Él conoce nuestros pensamientos, él conoce nuestro corazón.

Recuerda: ¡Dios oye a sus hijos, que de corazón le buscan en el Nombre de Jesucristo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook
YouTube
WhatsApp