
1 Pedro 2:15 “Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos”.
LECTURA Y VOZ DE SAMUEL MONTOYA
DEVOCIONAL DE JANETHE DISLA
CAMINANDO EN LA VERDAD
Hoy 9 de abril
Seguimos 1 Samuel Capítulos 25-27
Estos capítulos nos hablan de: La muerte de Samuel, David y Nabal, Matrimonio de David con Abigail, David aún se niega matar a Saúl, Confesión de Saúl por su Pecado, y David huye a Gad.
Meditamos 1 Samuel 25:30-33, y 38 “Y acontecerá que cuando Jehová haga con mi señor conforme a todo el bien que ha hablado de ti, y te establezca por príncipe sobre Israel, entonces, señor mío, no tendrás motivo de pena ni remordimientos por haber derramado sangre sin causa, o por haberte vengado por ti mismo. Guárdese, pues, mi señor, y cuando Jehová haga bien a mi señor, acuérdate de tu sierva. Y dijo David a Abigail: Bendito sea Jehová Dios de Israel, que te envió para que hoy me encontrases. Y bendito sea tu razonamiento, y bendita tú, que me has estorbado hoy de ir a derramar sangre, y a vengarme por mi propia mano. Y diez días después, Jehová hirió a Nabal, y murió”.
David junto a sus hombres estaban determinados a hacer Justicia por sus propias manos, ya que Nabal les pagó mal por bien, pasó de perseguido a perseguidor. No era para menos, según nuestro razonamiento humano, David y sus hombres habían protegido a los siervos, y el ganado de Nabal quién era un hombre muy rico.
David y su campamento, estaban en necesidad y esperaba que Nabal, acudiera en su ayuda. Pero Nabal se negó, y David decidió dar muerte a toda su casa.
Pero al escuchar Abigail esposa de Nabal, de la respuesta que dieron los siervos a David; inmediatamente tomó un montón de comida y se apresuró a ir a su encuentro.
Cuando Abigail, una mujer sabia y temerosa de Jehová, vio a David se postró a sus pies y le entregó una poderosa y exitosa plegaria. Ella primero admitió el significado del nombre de su esposo Nabal, que significa “insensato”. Mientras pedía perdón, ella recordó a David que Él Señor lo había restringido de derramar sangre y que Dios iba a castigar a sus enemigos; incluido Nabal.
Ella tenía entendimiento espiritual sobre quién era David, él escogido del Señor, y lo reconoció como alguien que peleaba la batalla de Jehová; le recordó que pronto iba a ser Rey y que no debía vengarse por sí mismo, sino dejar la venganza al Señor.
David estaba profundamente impresionado, por sus palabras sabias de Abigail y le agradeció por estorbarlo, para no destruir a Nabal.
Cuántas veces hemos pasado por la misma situación, nos han pagado mal por bien. ¿Cuántas veces más nos pasará?.
El hijo de Dios siempre debe hacer lo correcto, ante los ojos de su Rey Jesucristo:
1 Pedro 2:15 “Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos”.

