
“Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la ALABANZA, la HONRA, la GLORIA y el PODER, por los siglos de los siglos.” Apocalipsis 5:13
LECTURA Y VOZ DE SAMUEL MONTOYA
DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA
CAMINANDO EN LA VERDAD
25 DE FEBRERO
LEER NÚMEROS 28 – 29
Puntos sobresalientes: Leyes para las ofrendas y fiestas solemnes.
Versículo de Hoy Números 29:12 y 29-40 : “También a los quince días del mes séptimo tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos haréis, y celebraréis fiesta solemne a Jehová por siete días. Estas cosas ofreceréis a Jehová en vuestras fiestas solemnes, además de vuestros votos, y de vuestras ofrendas voluntarias, para vuestros holocaustos, y para vuestras ofrendas, y para vuestras libaciones, y para vuestras ofrendas de paz. v40 Y Moisés dijo a los hijos de Israel conforme a todo lo que Jehová le había mandado.”
La Fiesta de la Cosecha o Fiesta de los Tabernáculos era el último de los festivales anuales bajo el Viejo Pacto. Marcaba la conclusión del año Judío sagrados y el cierre de la cosecha. Había muchos más sacrificios ofrendados en esta fiesta que durante cualquier otra.
En el primer día, eran ofrecidos trece becerros, luego cada día un becerro menos era sacrificado, en total eran sacrificados setenta becerros; catorce carneros, noventa y ocho ovejas, y siete chivos. También había holocaustos diarios y ofrendas de alimentos.
Todos estos sacrificios eran un medio de ofrecer alabanza y gratitud a Dios por la cosecha abundante.
La narración prolongada y detallada de las Ofrendas en estos capítulos, revela cuán importante es que demos ALABANZAS AL SEÑOR.
La Palabra Alabanza, quiere decir reconocimiento de los méritos, o cualidades de una persona, mediante expresiones o discursos favorables.
El Pueblo de Israel se acercaba a Dios por medio de Ofrendas aceptables; las Ofrendas que el mismo Dios-Jehová de los Ejércitos había provisto, demandado, o pedido.
Pero en estos días, ya no hay más holocaustos, ya no se hacen más Ofrendas. El creyente nacido de nuevo, se acerca al Dios VIVO Y VERDADERO, por medio de la Ofrenda perfecta que Dios proveyó, el ¡CORDERO INMOLADO, NUESTRO SEÑOR Y SALVADOR JESUCRISTO!
Qué maravilloso, podemos alabar a Dios todo el tiempo, Orar sin cesar en el Espíritu por que estamos EN JESUCRISTO. Qué importante es estar en ¡ÉL Y CONOCERLE!
Como creyentes ya no necesitamos entonces traer ofrendas ni sacrificios de animales ni de ninguna cosa, porque “El, de su voluntad, nos hizo nacer por la
palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.” (Santiago 1:18)
“Así que, como hijos de Dios ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de ALABANZA, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.” (Hebreos 3:15).
El creyente ya ha sido justificado en CRISTO, por eso tenemos un corazón rebosando de Alabanza, porque tenemos el ESPÍRITU SANTO, en nosotros.
“a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo.” (Efesios 1:12).
Toda la creación dará alabanza al Rey de Reyes y Señor de Señores nuestro Salvador Jesucristo.
“Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la ALABANZA, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos.” (Apocalipsis 5:13)
Qué privilegio tiene el creyente, de Alabar a Dios, no por lo que le da, sino por lo que ÉL ES. “llenos de frutos de Justicia, por medio de Jesucristo para Gloria y Alabanza de Dios”. Nos dice (Filipenses 1:11)
La alabanza aceptable al Dios Viviente fluye de un Corazón agradecido, limpio, y lavado por la sangre del Cordero. Y esta alabanza que le damos, es compartir su Palabra con otros, su Salvación, para que también ellos le alaben en Espíritu y Verdad.

