
“Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,” 1 Timoteo 2:5
LECTURAY VOZ DE SAMUEL MONTOYA
DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA
CAMINANDO EN LA VERDAD
20 DE FEBRERO
LECTURA NÚMEROS 16- 18
Puntos Sobresalientes: La rebelión de Coré; destrucción de la plaga; la vara de Aaron reverdeció; y provisión para los sacerdotes y levitas.
Versículos de Hoy Números 16:2-3: “y se levantaron contra Moisés con doscientos cincuenta varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, de los del consejo, varones de renombre. Y se juntaron contra Moisés y Aarón y les dijeron: !!Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová; ¿por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová?”.
Coré, el primo de Moisés, descendiente de Coat que era uno de los tres hijos de Leví. Los coatitas solo eran responsables por las pocas piezas de muebles, cuando se transportaba el Tabernáculo (Números 4:31) llevado por los celos y la codicia de su corazón y habiendo ganado la confianza de la mayoría de los jefes de las tribus, los condujo a oponerse a la dirección de Moisés.
La rebelión de Coré y todo su séquito, constituyó un rechazo arrogante hacia Moisés y Aarón quienes fueron divinamente designados para la instrucción sacerdotal.
Coré no fue nombrado como sacerdote, aparentemente estaba resentido y lleno de celos por el hecho de que la familia de Aaron tuviera derecho exclusivo al sacerdocio.
Creían que deberían tener voto para tomar decisiones para la nación y que la mayoría debería gobernar; es que la mayoría nunca tiene la razón, cuando se opone al Omnipotente. Doscientos cincuenta de los príncipes de los del consejo de Israel, tomaron parte en la rebelión.
Los disconformes guiados por el celo siempre tienen argumentos y su razón era que ellos también eran santos y no deberían ser excluidos de ofrecer sacrificios.
Aunque Core y sus seguidores pudieron haber sido sinceros, Dios había colocado a Moisés y Aarón en la posición de Intermediario entre Dios y el pueblo. Por consiguiente, se estaban oponiendo al Altísimo.
El Dios Viviente ya eligió y estableció al único mediador: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,” (1 Timoteo 2:5)
Sin embargo, en la actualidad el mundo está impregnado de doctrinas, religiones, sectas, misticismos y toda clase de cultos que se oponen a lo establecido por Dios en Su Santa Escritura o la tergiversan a su manera; y son miles por no decir millones los que están engañados y abiertamente opuestos a lo establecido por el Eterno y Su Palabra.
Judas 10-11;16 “Pero éstos blasfeman de cuantas cosas no conocen; y en las que por naturaleza conocen, se corrompen como animales irracionales. ¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré. Estos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho.”
Esto no solo pasó en los días de Moisés; aun en nuestra generación el ser humano quiere tomar control; quiere ser protagonista de todo, no quiere someterse a nadie, el corazón de las personas es por naturaleza rebeldes contra Dios. Pero Dios ya ha establecido quién habla por Él y cómo quiere ser adorado.
Hebreos 1:1-3 “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,”
Escuchemos al Hijo nuestro Señor Jesucristo; y tendremos una perfecta comunión con el Padre.
Recuerda: ¡Dios ha hablado por su Hijo; y Su Palabra, ¡lo demás son rebeldías humanas, que tendrán consecuencias eternas!

