
1 Tesalonicenses 5:18 “Dad gracias en todo, porque esta es la Voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.”
LECTURA Y VOZ DE SAMUEL MONTOYA
DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA
CAMINANDO EN LA VERDAD
17 DE FEBRERO
NÚMEROS 10 – 11
Puntos Sobresalientes: Los Israelitas dejan el Sinaí; queja del pueblo; fuego del Señor; queja de Moisés; los 70 ancianos; y el Señor envía codornices.
Versículos de hoy: Números 11:1 y 4-6 “Aconteció que el pueblo se quejó a oídos de Jehová; y lo oyó Jehová, y ardió su ira, y se encendió en ellos fuego de Jehová, y consumió uno de los extremos del campamento. Y la gente extranjera que se mezcló con ellos tuvo un vivo deseo, y los hijos de Israel también volvieron a llorar y dijeron: !!Quién nos diera a comer carne! Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos; y ahora nuestra alma se seca; pues nada sino este maná ven nuestros ojos.”
Los israelitas siempre se quejaban de algo. Pareciera que “la multitud que estaba mezclada con extranjeros, incrédulos” originaban las quejas que se esparcían a través de todo el pueblo. Es que el mal es contagioso, y los israelitas se dejaron intimidar por los extranjeros en vez de influenciarlos al Eterno.
Nosotros somos también como los israelitas; nunca estamos conforme con nada, si tengo esto seré feliz, lo tienes y dices! Oh, no es así como pensé!! Es que solo el Eterno y su Palabra llena nuestras vidas.
El problema aquí no era la comida; era el corazón, que no se rendía a Dios. Cuántas veces le hemos pedido, cosas o que nos ayude con situaciones difíciles y después que las hace nos olvidamos de Él y las promesas que le hicimos.
1 Corintios 10:6 “Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron.”
Cuando nos juntamos con gente que no conoce a Dios seremos influenciados por ellos.
1 Corintios 15:33 “No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.”
La queja siempre es contra Dios y Él lo oye todo. Ellos no podían ver que cada problema, cada desilusión y cada dificultad era una oportunidad para confiar más en Dios y experimentar Su benevolencia supliendo cada una de sus necesidades.
Filipenses 4:19. “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”
La reacción del pueblo debía haber sido de agradecimiento y alabanza, sin embargo, se quejaban del maná, y llegó a ser nada para ellos, comparado con la variedad de alimentos que habían disfrutado en Egipto. Se cansaron del pan del cielo, ya que querían solamente satisfacer sus deseos; deseaban los beneficios y milagros de Dios, pero no a su persona.
Entonces Dios concedió sus demandas, pero ello tuvo como resultado no solamente pobreza de sus almas, y falta de fortaleza espiritual, sino también en años de dificultades. Es que el pecado siempre tiene consecuencias trágicas.
Salmo 106:15 “Y él les dio lo que pidieron; Mas envió mortandad sobre ellos.”
A menudo, Dios permite que su pueblo confronte pruebas y desilusiones para fortalecer nuestra fe en Él como Nuestra Única Suficiencia. A medida que adoramos al Señor cada día, descubrimos satisfacción y contentamiento en nuestro corazón.
1 Tesalonicenses 5:18 “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.”
El quejarnos por circunstancias adversas muestra falta de reconocimiento de que estas son Su Buena voluntad. Filipenses 2:13 “Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.”
Es hora de crecer espiritualmente y entender que todo lo que nos pasa siempre obra para bien para los que amamos al Señor. Romanos 8:18 y 28 “Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”
Recuerda: ¡La Alabanza a nuestro Dios es fruto de un corazón agradecido!

