
“Porque no envió Dios a su Hijo al mundo, para condenar al mundo, sino para que el mundo sea SALVO POR ÉL. El que en él cree, no es condenado, pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios”. Nos declara Juan 3:17-18.
LECTURA Y VOZ DE SAMUEL MONTOYA
DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA
CAMINANDO EN LA VERDAD
4 DE FEBRERO LEER LEVÍTICO 9 – 10
Puntos Sobresalientes: Primeras ofrendas de Aarón; pecado y muerte de Nadab y Abiú;y restricciones para el sacerdocio.
Versículos para meditar hoy: Levítico 9:23-24 “Y entraron Moisés y Aarón en el tabernáculo de reunión, y salieron y bendijeron al pueblo; y la gloria de Jehová se apareció a todo el pueblo. Y salió fuego de delante de Jehová, y consumió el holocausto con las grosuras sobre el altar: y viéndolo todo el pueblo, alabaron y se postraron sobre sus rostros”.
Los israelitas obedecieron a Dios trayendo las ofrendas por los pecados y ofensas; también ofrecían un holocausto de sacrificio público cada mañana y tarde. Cada uno traía lo mejor que tenía a Dios, como Él se los pidió y de acuerdo a sus posibilidades. A vista de todos El Eterno Dios Jehová se manifestó a su pueblo, consumiendo todo el holocausto con el fuego que salió de delante de Jehová.
Solo los israelitas tenían este privilegio de tener paz con Dios y que la gloria de Jehová se les apareciera a todo el pueblo; solo ellos tenían el derecho de adorar a su Dios y ser bendecidos.
En el cumplimiento del tiempo llegó Jesús Dios encarnado, para toda la humanidad, no solo para los israelitas; nos dice Juan en 1:14 “Y aquel Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad”. ¡Que privilegio del Creyente es servir al Dios vivo y verdadero!!
Pero Levítico 10:1-2 nos relata: “Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él NUNCA LES MANDÓ. Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová”.
¡Se imaginan después de ver la gloria de Dios! Seguramente Nadab y Abiu pensaron que por que eran sacerdotes y actuaban sinceramente con buenas intenciones, podían ofrecer a Dios algo que él no les mandó. Dios es soberano y él lo que más pide de nosotros es OBEDIENCIA a sus mandatos.
Lo mismo pasa hoy en día, hay personas que se acercan a Dios con sus mejores obras, con sus tradiciones, sinceramente traen a Dios sacrificios o conductas que él no ha mandado; ignorando la Palabra de Dios. La humanidad ha diseñado sus propias religiones, sectas, denominaciones, filosofías y creencias, como ya hemos dicho Dios nunca mandó esto y todos estos hijos desobedientes están expuestos a recibir el castigo, la ira de Dios que está próximo a suceder sobre toda la humanidad incrédula. .
Pero sí, el Dios Eterno, ha mandado a toda la humanidad a CREER y OBEDECER A SU HIJO JESUCRISTO: “Porque no envió Dios a su Hijo al mundo, para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado, pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios”. Nos declara Juan 3:17-18.
Jesucristo es el único Sacrificio aceptable al Dios Santo, Santo, Santo.
Así que analiza tu vida si estás haciendo su voluntad agradable y perfecta; Sino es así; ¡arrepiéntete hoy mismo!
Recuerda: Al obedecer Su Palabra, veremos su Gloria!

