
“Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.” Isaías 55:9
Lectura y Voz Samuel Montoya
DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA
Te invitamos a tener la lectura del Libro de Éxodo en los Capítulos 5 al 7.
Es 19 de enero y continuamos Caminando en la Verdad
Puntos sobresalientes en estos Capítulos son: Demandas de Moisés a Faraón, Aaron debe hablar por Moisés, la vara de Moisés se convierte en serpiente y la plaga de Sangre.
Hoy meditamos en Éxodos 6:1-3 “Jehová respondió a Moisés: Ahora verás lo que yo haré a Faraón; porque con mano fuerte los dejará ir, y con mano fuerte los echará de su tierra 2 Habló todavía Dios a Moisés, y le dijo: Yo soy JEHOVÁ. 3 Y aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios Omnipotente, más en mi nombre JEHOVÁ no me di a conocer a ellos.”
Dios prometió a Israel que sería librado de la esclavitud de Egipto, redimido como pueblo de Dios, llevado a la tierra de la promesa donde recibirían herencia. Todas estas promesas se cumplieron de una manera que ilustran la fidelidad del Eterno hacia su pueblo.
Pero Moisés estaba confundido, interroga y culpa a Dios, por los sufrimientos adicionales que habían caído sobre los esclavos Hebreos; el Señor no contestó a las preguntas impacientes y acusadoras de Moisés, Él solamente afirmó su propósito de liberar a su pueblo.
Cuántas veces nos pasa lo mismo que Moisés, cuando estamos frustrados con tantos problemas que no sabemos cómo salir de ellos, o cuando no vemos la mano de Dios actuando inmediatamente; nos enojamos con Dios, dejamos de orar, de leer su Palabra y hasta de congregarnos. Tenemos que aprender a esperar, porque nuestro Padre Eterno, él sabe lo que está haciendo, nuestro Dios tiene todo bajo su control soberano, como también tenía al pueblo en Egipto.
Faraón había rechazado desafiantemente permitir que los Israelitas dejaran Egipto, pero el Dios de la creación, declaró que Faraón los dejaría ir. En efecto Dios dijo que el mismo Faraón: ¡los echara fuera de la tierra de Egipto.! No había necesidad de sacudir la fe de Moisés, ni que esté desanimado por las críticas del pueblo. Solo le tocaba esperar y obedecer a la voz del Eterno.
Tal vez cuando Dios le dio la orden de sacar al pueblo de Egipto, Moisés pensó que, al ir, le iba decir a Faraón; “Dios me está mandando deja ir a mi pueblo”, y Faraón iba aceptarlo inmediatamente, pero no fue así. La mayoría de las veces nuestros pensamientos no son los mismos que los de Dios, Él tiene sus planes bien calculados y esos planes no concuerdan con los nuestros. “Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.” (Isaías 55:9)
Las cargas y sufrimientos que experimentó Moisés, después que le dijo a Faraón, que deje al pueblo de Dios salir de Egipto, no tenían que deprimir a Moisés; Dios había dado su palabra y Él guardería su PROMESA. No tenemos que desesperarnos cuando nos encontramos en un callejón sin salida.
Si confiamos en SU PALABRA, ÉL hará. No importa cuánta crítica, amenazas, persecución recibamos de alguien. Nadie puede torcer los propósitos de Dios; “No hay sabiduría, inteligencia, ni consejo contra Jehová.” nos dice Proverbios 21:30
Dios nos ha asegurado, es SU PALABRA y la llevará a cabo, cumplirá todo lo que ha prometido; lo puedes ver en Isaías 55:11. “así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.”
Las veces que el enemigo envía sus feroces dardos de sufrimiento, desilusión u oposición. Recuerda: “Qué mayor es el que está con nosotros, que el que está en el mundo” 1 Juan 4:4. ¡El cumplirá su propósito en TI! ¡Nunca lo olvides!

