
Éxodos 3:3-6 “Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema. Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es. Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios”.
ÉXODO CAPÍTULOS 1 AL 4
DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA
Es 18 de enero.
Caminando en la Verdad
Comenzamos con la lectura del segundo libro del pentateuco Éxodo. Moisés es el autor de los 5 primeros libros; Éxodo lo escribió entre el año 1450 y 1400 antes de Cristo. El periodo que abarca este libro es de 431 años, desde la llegada de Jacob con su familia de 70 personas a Egipto, hasta la construcción del Tabernáculo en el desierto. La palabra ÉXODO significa SALIDA O PARTIDA del pueblo escogido de Dios de la esclavitud en Egipto, por medio del poder sobrenatural de Dios y por la sangre del cordero pascual. Hoy leemos los Capítulos 1 al 4.
En estos Capítulos vemos: Un nuevo rey en Egipto que no conocía a José, nacimiento y primeros años de Moisés, su huida a Madián, el arbusto en llamas que no se consumía, su misión de liberar a Israel y su retorno a Egipto.
Meditamos en Éxodos 3:3-6 “Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema. Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es. Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios”.
Después de la muerte de José y de toda su generación, los israelitas se multiplicaron y se levantó otro rey que no conocía a José, los egipcios tuvieron miedo de que se vuelvan contra ellos, así que los esclavizaron, hasta que Dios escuchó su clamor. Jehová había prometido a los hijos de Israel sacarlos de Egipto hacia una tierra bendecida, ocupada entonces por naciones paganas.
En el tiempo preciso Dios envió a su libertador Moisés en plena conmoción del pueblo hebreo ya que el rey dio orden de matar a cada varón que naciera. Moisés fue protegido por Dios y durante 40 años vivió como príncipe en Egipto, Dios lo iba a usar, pero no a su manera, sino que lo mandó al desierto por 40 años a entrenarlo para que glorifique Su Nombre en Egipto.
Estando en el desierto Dios llamó la atención de Moisés, por medio de una zarza que ardía, pero no se consumía, al acercarse Moisés, Jehová el DIOS ETERNO, le llamó por su Nombre “Moisés, Moisés”. hasta entonces Moisés había escuchado las historias fascinantes de Dios con sus antepasados, pero ahora estaba perplejo; DIOS mismo, el DIOS ALTÍSIMO, lo llamó por su nombre.
El sistema actual tiene esclavizado a la humanidad, en el lodo cenagoso del pecado, Satanás el príncipe del sistema al igual que Faraón en Egipto, no quiere que nazcan más niños, está promoviendo el aborto y promiscuidad sexual desde niños de 3 años en las escuelas a nivel mundial. Está haciendo creer a la nueva generación que seguir los planes de Dios va contra sus deseos llevándolos a una rebeldía contra el matrimonio e invitándoles a creer que un animal es mejor que un hijo.
¡Pero Gloria Dios! El Eterno Dios intervino dándonos a su hijo Jesucristo quien derrotó a las potestades tenebrosas, a la muerte, el mundo y el pecado porque nuestra Redención fue hecha en la cruz, por medio de la Sangre de Cristo, para darnos Nuevo Nacimiento, nueva Vida en Él y por El.
Como llamó a Moisés, ahora él te está llamando por tu Nombre, él te conoce, te ha creado, te ha formado en el vientre de tu madre y él quiere tener una relación íntima contigo, solo JESÚS tiene el poder y autoridad de sacarte de la esclavitud del pecado.
Si ya le conocemos, Dios quiere apartados del mundo, que obedezcamos más su Palabra, nuestra meta debe ser Vivir en Santidad proclamando a toda hora Su Palabra Salvadora de Verdad.
Seamos como Moisés. Porque Moisés huyo de Egipto?; tenemos la respuesta en Hebreos 11:24-26 que dice “24 Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, 25 escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, 26 teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón”.
¿Dónde tienes puesta tu mirada? Tengamos puesta nuestra mirada, en el retorno inminente de nuestro SEÑOR JESUCRISTO, el cual vendrá y nos dará los Galardones, preparémonos para su Regreso, recordando que sin SANTIDAD nadie verá al SEÑOR. Salmo 33:18 “He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen, sobre los que esperan en su misericordia”. ¡Escucha! ¡Dios te llama por tu Nombre!

