“Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y ORÓ FERVIENTEMENTE para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. Y otra vez ORÓ, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto”. Santiago 5:17-18.
DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA
CAMINANDO EN LA VERDAD
Hoy 28 de Abril
1 Reyes Capítulos 16-18
Estos capítulos nos hablan de: Los Reyes impíos de Israel: Baasa, Ela, Zimri, Omri, Acab; Elias predice la sequía y es alimentado por cuervos y por la viuda de Sarepta, y Elias se enfrenta a los profetas de Baal.
Hoy meditaremos en 1 Reyes 17:1 “Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra Y vino a él palabra de Jehová, diciendo: Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está frente al Jordán. Beberás del arroyo; y yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer ”.
Elías era el siervo, el Profeta de Jehová, Elías es enviado al Reino de Acab-Rey de Samaria, de Israel, quién tuvo una esposa extranjera llamada Jezabel, que practicaba la Brujería, la Hechicería; ambos esposos inclinaron el Reino del norte a la Idolatría- constituyendo 450 profetas que adoraban a Baal.
Elías desafía al Rey Acab, y le exhorta a arrepentirse, al igual que al pueblo: “Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra”. (1 Reyes 18:21).
La Idolatría es un pecado que Dios aborrece y claramente es el primer pecado de rebelión de los Israelitas a su Dios, Jehová de los Ejercitos quien es celoso y no comparte su Gloria con objetos hechos de manos de hombre que tienen un trasfondo demoníaco.
2 Corintios 10:20 “Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios”.
Nadie puede amar a Dios y amar al mundo, amar a Dios y las riquezas. Un creyente nacido de nuevo, no tiene dos pensamientos, no tiene un corazón dividido. Jesús lo expone claramente en Lucas 16:13 “Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas”.
La Idolatría es cosa seria, y actualmente en este siglo XXI, se sigue haciendo Ídolos, de todo tipo, combinando la cultura, con ritos y cultos a los ídolos,
“Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4:1).
Al igual que en esos tiempos antiguos, hoy en día, se ha incrementado estás prácticas idolátricas que apartan al creyente de Dios y una comunión verdadera con el Espíritu Santo.
Elías profetizó sequía por el pecado del pueblo; cuando esta llegó; Elias sufrió con el resto de la nación, pero confió que Dios le proveerá diariamente y milagrosamente fue alimentado por un cuervo. Elías confío porque conocía a su Dios.
“En ti confiarán los que conocen tu nombre, Por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron”. (Salmos 9:10)
“Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra”. (Tito 1:16)
Deberíamos seguir el ejemplo de Elías, de Orar y confiar en el Señor por nuestras necesidades:
“Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto”. (Santiago 5:17-18)
La vida de Elías debería animarnos a tener una relación ferviente con nuestro SEÑOR JESUCRISTO, y a mantenernos en Oración constante; No confiando en nosotros mismos, sino en su GRACIA y sus PROMESAS.
No es suficiente sólo decir una oración, nuestros pensamientos y decisiones deben estar en armonía con su PALABRA, y estar dispuestos a aceptar y hacer su Voluntad.
“Hermanos míos, tomad como ejemplo de aflicción y de paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Señor. He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren.Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo” (Santiago 5:10-11)
Nuestra actitud, palabras y acciones deben dar testimonio a otros de que nuestras vidas están controladas por el Espíritu Santo de Dios.

