“Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” Efesios 2:1-2.
DEVOCIONAL POR JANETHE DISLA
CAMINANDO EN LA VERDAD
Hoy 18 de mayo
1 Crónicas 21-23
En estos capítulos vemos: EL pecado de David al realizar un Censo Militar, preparación para construir el Templo, Instrucciones de David a Salomón y deberes a los Levitas.
Meditamos en 1 Crónicas 21:1-2 y 7-8 “Pero Satanás se levantó contra Israel, e incitó a David a que hiciese censo de Israel. 2 Y dijo David a Joab y a los príncipes del pueblo: Id, haced censo de Israel desde Beerseba hasta Dan, e informadme sobre el número de ellos para que yo lo sepa. Asimismo esto desagradó a Dios, e hirió a Israel 8 Entonces dijo David a Dios: He pecado gravemente al hacer esto; te ruego que quites la iniquidad de tu siervo, porque he hecho muy locamente.”
Podríamos preguntarnos por qué fue pecado el enumerar al pueblo?. ¿No ordenó el Señor que se hiciera un Censo en el desierto? (Números 1:1-2). En ese entonces era costumbre de otros Reyes, saber el tamaño de sus ejércitos en caso de guerra. A pesar del razonamiento aparentemente lógico; la Biblia revela que esta decisión de David, fue instigada por un enemigo sobrenatural.
A satanás el adversario le permitió, en alguna forma, influenciar para que David autorizará el Censo. Aún así es pecado, por ser el propio acto del hombre; en este caso no acudió en sumisión a Dios a preguntar por Su Voluntad; consecuentemente un Dios Justo, debe administrar la culpabilidad sin excepción del hombre.
¿Quiso David asegurarse y luego hacer alarde de su poderío militar?, perdió momentáneamente la vista en su fuente de Poder?. Acaso fueron pensamientos de orgullo y las alabanzas de otros, el medio para que el maligno provocará la acción traicionera de David contra Dios?.
Israel era el pueblo de Dios, no de David; el pecado de David, tenía la raíz en la soberbia, tengamos mucho cuidado con este pecado: “Más la persona que hiciere algo con soberbia, así el natural como el extranjero, ultraja a Jehová; esa persona será cortada de en medio de su pueblo” (Número 15:30).
También leemos Proverbios 16:18 “Antes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la caída la altivez de espíritu”.
“La altivez del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y solo Jehová será exaltado en aquel día” (Isaías 2:17).
David no estaba consciente de que satanás estaba tan cerca o que era tan manipulador para provocar el pecado. Estemos seguros que donde quiera que haya un Ministerio para Cristo, o decidamos obedecer al Señor, la estrategia constante del maligno es destruirlo. Cuando no obedecemos al Señor y queremos hacer nuestras cosas a nuestra manera, lo hacemos bajo la influencia de satanás, desobedeciendo al Señor y sufriendo las funestas consecuencias y perjudicando a las personas a nuestro alrededor.
1 Pedro 5:8 “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar”.
Cristo lo resistió citando las escrituras “Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían” (Mateo 4:10-11).
Nuestro Señor describe al maligno como el príncipe de este mundo, un mentiroso asesino, el Padre de la mentira: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira” (Juan 8:44,
Gracias a la redención de nuestro amado Salvador Jesucristo que nos liberó de nuestra vida antigua y nos sacó del mundo manipulado, para ser pueblo suyo.
“Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” (Efesios 2:1-2).
“Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz” 2 Corintios 11:14
Pero el único Dios viviente tiene el control de todo: “Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros” (Romanos 16:20).
Damos ¡gloria a Dios! Porque cuando uno se arrepiente y se humilla, el Señor nos perdona y levanta; siete veces cae el justo y es levantado. El rey David se arrepintió y humilló delante del Señor; fue perdonado, pero sufrió las consecuencias. Meditemos siempre antes de actuar y:
Memoricemos: Santiago 4:7 “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”.
¡Recuérdalo Siempre!

